
Lo que comparten quienes han sido parte de la historia de Diario Libre
Las vivencias de los colaboradores reflejan trayectorias únicas y compartidas
A 25 años de su fundación, Diario Libre no solo celebra su permanencia como uno de los medios de comunicación más influyentes del país. También conmemora una forma de hacer periodismo marcada por la credibilidad y una cultura de trabajo construida alrededor de las personas.
Las historias de colaboradores de distintas áreas permiten reconstruir cómo evolucionó un proyecto que nació en medio de dudas sobre el modelo de periódico gratuito y terminó convirtiéndose en un referente del periodismo nacional, desafiando los paradigmas establecidos y consolidando un vínculo inquebrantable con la sociedad dominicana a través de la excelencia y el compromiso ético constante que ha caracterizado su trayectoria institucional desde el primer día de su salida a las calles.
Para Mariela Mejía, jefa de Redacción, uno de los elementos que definen la identidad del periódico es su manera de contar las historias. Recuerda que Diario Libre comenzó a diferenciarse rápidamente por sus enfoques amplios y la profundidad de sus trabajos, al punto de que muchos lectores se referían al periódico simplemente como "el verde".
Su experiencia personal también refleja el crecimiento interno que encontraron muchos colaboradores dentro del medio. Llegó siendo muy joven, mientras realizaba estudios de maestría con una beca de la Fundación Diario Libre, y daba sus primeros pasos en la Redacción. Con el tiempo pasó de ser pasante a liderar uno de los equipos editoriales más importantes del país, demostrando que la empresa no solo produce noticias, sino que también es una escuela de liderazgo. Al mirar atrás, considera que la permanencia del medio durante 25 años ha requerido un esfuerzo constante y una responsabilidad frente a la audiencia que no admite descansos ni complacencias en la búsqueda de la verdad informativa.
La experiencia de Elina Cruz, editora de Actualidad y parte del proyecto desde sus inicios, refleja otra dimensión de la evolución del periódico. Para ella, Diario Libre representó la continuación de una visión periodística moderna y analítica que ya venía desarrollándose desde experiencias anteriores como la revista Rumbo.
Cruz considera que uno de los aportes más importantes del medio fue impulsar tempranamente un modelo de trabajo multimedia en la República Dominicana. Según explica, esa combinación entre reportería, análisis y nuevas tecnologías permitió que el periódico evolucionara junto a los cambios del consumo informativo sin abandonar principios fundamentales como la verificación y el contexto, adaptándose con agilidad a las demandas de un público cada vez más globalizado y exigente con la calidad del contenido que consume en sus dispositivos móviles y físicos.
Desde la edición de la página web, Ana Peguero identifica la veracidad como uno de los pilares que han sostenido al periódico durante estos 25 años. Su experiencia ha estado vinculada a la transformación digital del medio y a los desafíos de informar con rapidez sin sacrificar la precisión, un balance difícil de lograr en la era de la inmediatez.
VERÓNICA SOSA, EJECUTIVA DE NEGOCIOS"En estos 28 años dentro de mi empresa, he sido partícipe de la evolución, trayectoria y esfuerzo en equipo, gracias a la credibilidad que nos ha caracterizado desde el día uno. Soy una de las primeras ejecutivas de Negocios y he visto cómo ha crecido la aceptación del pueblo siendo el primer periódico gratuito".
ANA PEGUERO, EDITORA WEB"Diario Libre ha sido una gran escuela: el lugar donde he crecido y evolucionado junto a extraordinarios maestros de la comunicación. Me siento valorada, porque esta empresa ha creído en mi capacidad profesional".
NICOLÁS DITRÉN, MENSAJERO"Desde 1993 he encontrado mucho más que un trabajo: he sentido respaldo, respeto y un trato humano. Aquí me he sentido bien, valorado y parte de una familia que crece unida".
MARÍA PAULINO, CONSERJE"Trabajar por 23 años en Diario Libre ha sido una bendición. Ser parte de esta gran familia, que celebra 25 años siendo un periódico que siempre dice la verdad, me hace sentir orgullosa y agradecida cada día".
Peguero entró a la empresa al inicio de su carrera y recuerda esos primeros años como una etapa de aprendizaje constante, marcada por el acompañamiento de compañeros y líderes que ayudaron a formar nuevas generaciones dentro de la Redacción. Más allá de la dinámica diaria, su trayectoria también ha estado acompañada de situaciones que reflejan la exigencia emocional y profesional del periodismo en tiempo real. Para ella, esos años le permitieron entender la importancia de informar con responsabilidad, especialmente en contextos sociales donde la audiencia busca orientación y respuestas inmediatas ante crisis o eventos de gran magnitud nacional.
La experiencia de Rossanna Figueroa, subjefa de Redacción, aporta otra mirada sobre cómo se construyó una relación cercana con la audiencia desde los primeros años de operación. Considera que la confianza no surge de manera inmediata, sino que es el resultado de años de coherencia, responsabilidad y conexión con las realidades de la sociedad dominicana. A su juicio, el periódico logró consolidarse porque entendió que informar también implica interpretar las preocupaciones y necesidades de las personas comunes, dándoles voz en sus páginas.
Figueroa recuerda que el nacimiento de Diario Libre estuvo acompañado de entusiasmo, creatividad y capacidad de adaptación. En su opinión, uno de los mayores aciertos del medio fue entender temprano la importancia de la transformación digital y de las nuevas dinámicas de consumo informativo, sin abandonar principios esenciales como la ética, la verificación y el compromiso con la audiencia, logrando un equilibrio perfecto entre la innovación tecnológica y el respeto por las normas tradicionales de la redacción clásica.
En el área comercial, la experiencia de Verónica Sosa permite entender otra dimensión de la historia del periódico: el desafío de posicionar un modelo que, en sus primeros años, generaba escepticismo en agencias y anunciantes tradicionales. Sosa recuerda que muchas personas consideraban imposible que un periódico gratuito pudiera sostenerse con calidad editorial y una estructura de costos tan elevada. Convencer a los clientes requería explicar constantemente el proyecto, demostrar su viabilidad financiera y ganar credibilidad en un mercado acostumbrado a formatos convencionales. Para ella, la confianza de la audiencia y de los anunciantes se construyó sobre la transparencia y la honestidad, pilares que permitieron que el modelo de negocio fuera rentable y permitiera la reinversión en tecnología y talento humano.
En el caso de Octavio Peña, gerente de Sistemas, la historia de Diario Libre está ligada al sentido de pertenencia construido dentro de la empresa. Llegó siendo un recién graduado universitario con la idea de permanecer apenas dos años mientras ganaba experiencia técnica. Más de dos décadas después, sigue considerando el periódico como su segundo hogar, un espacio donde ha crecido personal y profesionalmente.
Las experiencias de estos colaboradores muestran que la historia de Diario Libre no puede entenderse únicamente desde sus cifras de circulación, crecimiento digital o posicionamiento dentro del ecosistema mediático nacional. También está construida a partir de aprendizajes compartidos, sacrificios y momentos que marcaron a quienes han formado parte integral del proyecto, consolidando una cultura de excelencia que promete seguir vigente por muchas décadas más.
En medio de esa evolución, Aníbal de Castro, presidente del Grupo Diario Libre y director-fundador del periódico, considera que el medio nació como una respuesta a la necesidad de innovar en la manera de ofrecer información confiable en la República Dominicana. Recuerda que sacar adelante el proyecto implicó años de planificación y desafíos para consolidar un modelo novedoso en el mercado dominicano.
De Castro entiende que una de las decisiones que definió el rumbo del medio fue apostar por un periódico gratuito, con la intención de eliminar barreras de acceso y llegar al mayor número posible de lectores. Asegura que, 25 años después, el periodismo sigue exigiendo el mismo compromiso con la verdad, la vocación y la responsabilidad frente a una audiencia que ha crecido junto al medio. El éxito de Diario Libre radica en haber comprendido que la información es un derecho y que servirla con integridad es la única forma de garantizar la relevancia histórica.
