Reforma educativa iniciará con cambios en leyes y seguirá con transformación curricular
Una vez concluida la etapa legislativa, se iniciará el proceso de transformación curricular que podría tomar aproximadamente un año

El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), Rafael Santos Badía, explicó que el primer paso del proceso de reforma educativa consiste en la modificación de las leyes General de Educación núm. 66-97 y de Educación Superior núm. 139-01, con el objetivo de actualizarlas frente a los retos actuales.
"Este proceso requiere un tiempo determinado. Por ello, se priorizará la elaboración de una nueva ley que siente las bases de un sistema educativo renovado. Estimamos que este proceso no tomará más de seis meses, lo que implica la elaboración de un anteproyecto de ley, la realización de una consulta nacional con todos los actores de la sociedad y, finalmente, la aprobación de la legislación", afirmó el funcionario.
De acuerdo con el ministro, una vez concluida la etapa legislativa, se iniciará el proceso de transformación curricular, el cual podría tomar aproximadamente un año después de la entrada en vigencia de la ley.
"Por tanto, la transformación curricular es imprescindible y debe acompañar la reforma legal", detalló el funcionario.
Creación de sistema
Explicó que tras la reforma se creará un sistema articulado que preserve los diferentes subsistemas educativos, entre ellos el subsistema de educación preuniversitaria, dirigido por un viceministro; el subsistema de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, también bajo la dirección de un viceministro y el subsistema de formación técnico-profesional.
A través de una nota de prensa, el funcionario indicó que la formación técnico-profesional comprende dos dimensiones: la educación impartida en los politécnicos y la formación técnica ofrecida por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).
Estos tres subsistemas podrían estar coordinados por un ministro, dependiendo del modelo que se adopte, quien fungiría como articulador general de todo el proceso educativo.
Santos Badía enfatizó que el uso eficiente de la inversión pública es fundamental en esta reforma. "Invertir hasta un 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) en una educación de baja calidad resulta excesivo", afirmó.
Señaló que el país ha desperdiciado alrededor de 250,000 millones de dólares en un sistema educativo cuya calidad no ha mejorado. En contraste, indicó que una educación de calidad, capaz de formar buenos técnicos y profesionales, justificaría incluso una inversión del 6 % del PIB.
Asimismo, afirmó que se trabaja en los detalles de cómo la nueva ley absorbería el sistema de atención a la primera infancia, de modo que los niños, desde los 45 días de nacidos, puedan integrarse a un Centro de Atención Integral a la Primera Infancia (Caipi), promoviendo una experiencia temprana de socialización en un entorno adecuado para los infantes.
Destacó que la educación desde la primera infancia busca formar a los niños desde sus primeros días de vida, alejándolos de malos hábitos y actitudes violentas. En el nivel preprimario se inician los aprendizajes básicos, incluyendo aspectos gramaticales y cálculos aritméticos, para luego avanzar hacia otros contenidos educativos.
El ministro también indicó que la forma en que se distribuirá la administración entre los ministerios de Educación y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, una vez implementada la reforma del sistema educativo dominicano, aún se encuentra en estudio. Sin embargo, aseguró que se establecerá una rectoría integral del sistema educativo nacional.



