La justicia para Darmelin de los Santos llegó un día antes de su cumpleaños 27
La condena de Nazario Mercedes marca un precedente en la lucha contra la violencia de género en República Dominicana

(FUENTE EXTERNA)
Daylyn Darmelin de los Santos celebró su último cumpleaños el 13 de febrero de 2022.
Treinta y cuatro días después murió a manos de Nazario Mercedes, quien el 12 de febrero de 2026 fue condenado a 30 años de prisión por el Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de San José de Ocoa, hallado culpable de homicidio, violencia de género y agresión sexual.
La sentencia se dictó un día antes de lo que habría sido el cumpleaños número 27 de la joven.
El caso de Darmelin pudo haber sido uno más entre los feminicidios que llegan a los tribunales de República Dominicana. Sin embargo, su condena representa, para su familia, un precedente frente a un hombre que, según el Ministerio Público, durante tres décadas asesinó a al menos cinco mujeres y dejó por muerta a una sexta.
Darmelin
En la comunidad de Arroyo Blanco, municipio de Rancho Arriba, el espacio que antes ocupaba la risa de Darmelin hoy permanece en silencio. Solo lo interrumpe el cacareo de los gallos que cría su familia.
Su madre, hermanas y abuelo viven en un callejón compuesto por tres casas contiguas. Son gente humilde y unida. Esa cohesión determinó que el caso avanzara hasta obtener sentencia.
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La mañana del día de su desaparición, alrededor de las 10:00, Darmelin salió de su casa tras pedir prestada una motocicleta. Dejó a sus hijos pequeños y un arroz en la estufa en la vivienda que compartía con su esposo, en el barrio Palero, comunidad Juan Luis. La comida se quemó. Ella no regresó.
Permaneció dos días desaparecida.
Su madre, Bilexis Margarita Ramírez, junto a una de sus hijas, acudió a la segunda vivienda donde recién se había mudado Nazario Mercedes. Tras romper el candado de la puerta, encontraron allí el cuerpo de Darmelin.
Darlisa de los Santos, la menor de las hermanas, recuerda la llamada de su madre: "Si vieras cómo me dejaron a mi hija". En ese momento pensó que se trataba de golpes. No imaginó que estaba muerta.
Una mujer trabajadora y solidaria
Darmelin era madre de cuatro hijos. Llegó hasta séptimo grado de primaria y tenía planes de retomar los estudios los sábados junto a su hermana Darlisa.
Vendía frituras frente a su casa y, en ocasiones, realizaba trabajo doméstico. Al momento de su muerte había comenzado a trabajar en un comedor. Siempre buscaba contribuir al sustento de su hogar.
La describen como servicial y solidaria, en especial cuando alguien enfermaba. Le gustaban los niños y acompañó a su hermana durante el nacimiento de uno de sus hijos.
Preparaba su cumpleaños con anticipación. Tras su muerte, una de sus hermanas le dedicó un bizcocho con su fotografía y la imagen de uno de los gallos de pelea que disfrutaba.
Darlisa y Darmelin se llevaban un año. Entre cuatro hermanas, eran las más cercanas. Pasaban gran parte del día juntas. A ella le confesó que mantenía una relación con su vecino Nazario Mercedes y que quería terminarla. También que encontraba extraño que el hombre guardara en su habitación una canasta llena de vestimentas de mujeres.

Una semana antes del crimen, le pidió que cortara toda comunicación con él. "No sé si él la amenazó y por eso fue a su casa", reflexiona.
Darlisa fue la única de sus parientes que no creyó que su hermana se fuera por su propia voluntad. "Yo estaba segura de que algo le había pasado", afirma.
La captura
En 2024, a Nazario Mercedes lo detuvieron en Villa Altagracia mientras, según las autoridades, intentaba enterrar el cuerpo de su pareja, Yesica Figueroa. La familia de Darmelin vio la noticia en televisión. La comunidad comenzó a compartirles la imagen del detenido.

Ese fue el punto de partida para iniciar el proceso judicial.
Nunca faltaron a una audiencia. Primero asistían Darlisa y su madre; luego se sumaron el resto de las hermanas, el padre, tías y otros allegados.
El entorno
Vecinos del barrio Palero recuerdan que Mercedes, a quien conocían como Daniel El Maestro, llegó a esa comunidad un año antes. "No hablaba con nadie", comenta uno de ellos. Señalan que solía permanecer con el rostro cubierto y que evitaba relacionarse.
Algunos residentes aseguran que hacía comentarios ofensivos sobre Darmelin y que expresaba actitudes violentas hacia las mujeres. Estas afirmaciones forman parte de los testimonios recogidos en el proceso.
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La sentencia
Durante las audiencias, Mercedes evitó mirar a los familiares de Darmelin. En la última sesión sostuvo la mirada hacia Darlisa antes de apartarla rápidamente.
El abuelo materno, Yiperto Ramírez, considera que la pena es insuficiente frente al daño causado, pero reconoce que la condena evita que quede en libertad.
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La familia lloró al escuchar la sentencia.
"Mi mamá nunca se cansó. Yo tampoco", concluye Darlisa.
En la actualidad, los cuatro hijos de Darmelin viven en hogares distintos dentro de la familia. Su niña de 12 años, permanece con la abuela materna. Otro de nueve años está con una tía. Los dos menores, de ocho y seis, residen con su abuela paterna en una comunidad cercana.La mayor aún llora a su madre como si su ausencia fuera reciente.





Indhira Suero Acosta