Induveca y CCN: una alianza construida sobre valores, innovación y orgullo dominicano
La historia de Induveca y CCN es un ejemplo de cómo una alianza puede ir mucho más allá de una relación comercial

La marca Induveca es sinónimo de identidad cultural y gastronómica dominicana. Para conocer más sobre la historia y evolución de esta emblemática empresa, conversamos con Lil Esteva, vicepresidenta ejecutiva de Induveca en Grupo SID.
Esteva recuerda que Induveca nació como el sueño de la familia Rivera, liderada por don Pedro Rivera, con una visión clara: capturar el sabor de los dominicanos en un solo producto. Ese sueño, continuado por las siguientes generaciones, se transformó con los años en una empresa líder en la producción de alimentos procesados, jugos y lácteos que hoy forma parte esencial de la mesa dominicana.
Lil rememora con especial claridad los primeros días de la integración entre SID e Induveca, un proceso del que formó parte activa cuando se realizó el levantamiento para la adquisición de la empresa en 2001. Más que una transacción corporativa, fue un reto de integración cultural: unir dos organizaciones con identidades fuertes, preservando su esencia y aprendiendo a construir desde lo mejor de ambas.
Ese espíritu de conocer la empresa desde adentro la llevó incluso a subirse a los camiones de ruta para entender el día a día del negocio. En una de esas jornadas acompañó a la fuerza de ventas en una ruta de reparto. Con libreta en mano para tomar notas, el vendedor la miró sorprendido y preguntó: "¿Y usted qué está haciendo aquí?". Ella respondió con una sonrisa: "Investigación de mercado".
Ese contacto directo con clientes y consumidores permitió comprender mejor la dinámica del mercado y reforzar una filosofía que hoy sigue vigente: escuchar al consumidor dominicano y evolucionar junto a él. Una visión que también ha sido históricamente compartida por Centro Cuesta Nacional. Don José Manuel González Corripio solía recorrer personalmente las tiendas para conversar con los clientes y conocer de primera mano sus impresiones. Esa cercanía con el consumidor —entender qué busca, qué valora y cómo servirle mejor— ha sido una constante en ambas organizaciones y ha marcado su evolución a lo largo de las décadas.
En ese camino de crecimiento y modernización, tanto Induveca como CCN también han sido pioneras en el país en materia de innovación. En los años noventa, ambas empresas estuvieron entre las primeras en implementar el sistema SAP en la República Dominicana, apostando tempranamente por herramientas tecnológicas que fortalecieran la eficiencia y la gestión empresarial. Desde entonces, ese espíritu de evolución ha continuado. Hoy Induveca impulsa un proyecto de automatización de toda su estructura de distribución, un proceso que ha contado con el apoyo y la comprensión de aliados estratégicos como CCN.
Esa relación de colaboración se ha construido sobre una base sólida de valores compartidos: calidad, responsabilidad, innovación y un profundo compromiso con el desarrollo del país. Tanto Induveca como CCN han apostado durante décadas por impulsar la producción dominicana, apoyando a proveedores locales y acercando a los consumidores productos que reflejan la riqueza y diversidad de lo nuestro.
A lo largo del tiempo, ambas empresas han crecido y evolucionado, adaptándose a las nuevas generaciones de clientes sin perder de vista sus raíces. Innovan juntas, desarrollando sinergias que fortalecen toda la cadena de valor, pero también avanzan de forma independiente en sus respectivas áreas para seguir ofreciendo propuestas cada vez más relevantes para el consumidor. Ese equilibrio ha permitido llevar al mercado productos que combinan tradición, innovación y el orgullo de lo dominicano.
Hoy, la relación entre Induveca y Centro Cuesta Nacional representa mucho más que un caso de éxito empresarial. Es un ejemplo de cómo la confianza, cultivada con consistencia y visión de largo plazo, puede convertirse en el cimiento de una alianza duradera.
En un entorno en constante transformación, ambas empresas continúan apostando por la innovación responsable y por adaptarse a las nuevas necesidades de sus clientes, manteniendo intacta la pasión por lo que hacen y el orgullo por lo que representan. Porque, al final, la meta sigue siendo la misma que inspiró sus orígenes: capturar la esencia de los dominicanos en cada producto y en cada experiencia.


