Higüey enfrenta crisis de residuos: más de 77 mil toneladas de basura recolectadas en el año
La alcaldesa Karina Aristy demanda una intervención más amplia del Estado y mayor compromiso ciudadano

El municipio de Higüey ha recolectado más de 77 mil toneladas de desechos sólidos en lo que va de año, una cifra que evidencia la magnitud del problema de manejo de residuos en la demarcación, según reveló la alcaldesa Karina Aristy.
La funcionaria calificó el volumen de basura como "una locura", al advertir que el municipio no podrá sostener ese ritmo sin una intervención más amplia del Estado y un mayor compromiso ciudadano. "No hay forma de que esto pueda ser controlado si no existe una conciencia real de nosotros como sociedad", expresó.
Aristy destacó que, pese a las limitaciones económicas y legales, la alcaldía ha logrado ampliar la cobertura del servicio mediante un programa de rutas y frecuencias que alcanza tanto sectores urbanos como zonas rurales. Sin embargo, reconoció que aún persisten debilidades en el sistema.
La alcaldesa insistió en que, aunque la recolección de residuos es competencia municipal, la situación requiere corresponsabilidad social. "No podemos continuar de esa manera. Higüey ya no puede aguantar eso", advirtió, al tiempo que llamó a educar a las nuevas generaciones en el manejo adecuado de los desechos.
Acciones frente a la crisis
Como parte de las medidas adoptadas, Aristy resaltó la intervención de una cañada que atraviesa gran parte de la ciudad, de donde fueron retirados más de 150 viajes de camiones cargados de basura. Esta jornada se extendió durante aproximadamente 15 días, incluso en medio de condiciones climáticas adversas.
Asimismo, valoró el respaldo del Gobierno central, encabezado por el presidente Luis Abinader, así como la participación de distintas instituciones que colaboraron en las labores de saneamiento.
Orden urbano y recuperación de espacios
En paralelo, la alcaldía impulsa un programa de recuperación de espacios públicos, que ha implicado el retiro de casetas improvisadas y estructuras ilegales que ocupaban aceras y vías. Según Aristy, estas acciones buscan devolver áreas de recreación a las familias y mejorar la convivencia ciudadana.
"Este no es un trabajo popular, pero alguien tiene que asumirlo. Higüey tiene que ordenarse", afirmó, al reiterar que el municipio necesita el apoyo de todos los sectores para lograr cambios sostenibles.
La alcaldesa también destacó la instalación de más de 600 luminarias y la reparación de otras 110, como parte de los esfuerzos para mejorar la seguridad y el entorno urbano.
Pese a los avances, reiteró que aún queda mucho por hacer. No obstante, aseguró que las acciones emprendidas apuntan a un objetivo claro: convertir a Higüey en un lugar más limpio, ordenado y habitable para todos sus ciudadanos.


Patricia Heredia