VIDEO | Entre la esperanza y el dolor: familiares enfrentan la desaparición y muerte de sus parientes
Alegan que no sabían que sus familiares realizarían la travesía y cuentan cómo han vivido la incertidumbre y el duelo tras conocer lo ocurrido
Las peligrosas travesías marítimas en yola hacia Puerto Rico implican grandes riesgos, muchas veces inútiles, porque no todos logran llegar a su destino. El domingo 27 de septiembre, una de esas travesías terminó en tragedia cuando una embarcación naufragó, presuntamente después de que se produjera una pelea entre algunos de sus ocupantes.
El hecho dejó, según el balance difundido por las autoridades, decenas de personas rescatadas, en principio, dos muertos, y otros desaparecidos.
Entre los pasajeros, hay personas de Haina que viajaban en la embarcación, donde hay quienes lamentan la muerte confirmada de un pariente, sienten el alivio de saber que fueron rescatados o siguen en la incertidumbre de no tener ni la certeza de la muerte ni el alivio del rescate.
"Me siento muy mal, yo no tenía conocimiento de que mis hijos iban a hacer esa travesía", dice Rafael Antonio Sánchez Paniagua. Vive en El Carril, uno de los distritos municipales del municipio Bajos de Haina, en San Cristóbal. El sector es un área rural, de abundante vegetación y calles sin asfaltar.
Durante la conversación con Diario Libre, Sánchez escuchó atentamente cada pregunta antes de responder. En la embarcación viajaban dos de sus hijos: uno permanece desaparecido y del otro solo ha recibido información de manera indirecta.
"Dos de mis hijos se fueron en ese viaje, uno está desaparecido y el otro supuestamente está bien. Digo supuestamente porque no he tenido comunicación con él, me he enterado por medio de rumores de esa información", explicó.
El desaparecido es Joliver Sánchez Rodríguez, de 38 años, quien se desempeñaba como chófer. El otro hijo, Tauni Javier Sánchez Rodríguez, tiene 35 años y es mecánico.
Ambos están casados y tienen tres hijos, según explicó su padre.
Sánchez considera que las dificultades económicas pudieron influir en la decisión de sus hijos de emigrar.
"Estoy muy dolida por mi hijo, todavía no creo que esté muerto"
"Estoy muy dolida por mi hijo, todavía no creo que esté muerto. Yo no lo creo, no lo creo", dijo con la voz entrecortada María Luisa Asencio, quien llora la muerte de su hijo Miguel Ángel Gómez Asencio, de 38 años.
Gómez Asencio fue uno de los hombres que partió hacia Puerto Rico en la frágil embarcación de manera ilegal. De acuerdo con lo relatado por sus familiares, murió durante la travesía luego de recibir un machetazo en medio de la pelea que se produjo a bordo.
Asencio también aseguró que no tenía conocimiento de que su hijo finalmente realizaría el viaje, aunque sabía que tenía planes de irse a Puerto Rico con la intención de mejorar sus ingresos y ayudarla a construir una casa. Todos esos sueños están enterrados ahora en el fondo del mar.
"Él me decía que me iba a hacer la casa, y yo le respondía que eso se podía hacer después, pero que no se fuera para allá. Él tenía un buen trabajo aquí", indicó la mujer.
Los familiares explicaron que se enteraron de la muerte de Miguel Ángel después de establecer contacto con algunos de los sobrevivientes del naufragio.
La familia también recibió confirmación de un pariente que reside en Puerto Rico, quien acudió a reconocer el cuerpo y les aseguró que se trataba de Miguel Ángel.
Para María Luisa, sin embargo, la confirmación no ha sido suficiente para asimilar la pérdida.
"Yo no lo creo, no lo creo", repetía la madre mientras hablaba de su hijo.
La Guardia Costera estadounidense en San Juan (Puerto Rico) informó el lunes el rescate de cuarenta migrantes y de dos cadáveres tras el naufragio de una embarcación en la isla de Mona, reseñó la agencia EFE.
Según el comunicado difundido por las autoridades, los tripulantes del buque Tripiti informaron al mediodía a los operadores del Sector San Juan de la Guardia Costera sobre el rescate inicial de cuatro personas que se encontraban en el agua. Los sobrevivientes estimaban que todavía había unas 60 personas a bordo de la embarcación.
De acuerdo con la Guardia Costera, la embarcación improvisada volcó el domingo alrededor de las 11:00 de la noche, hora local, después de que se desatara una pelea y varias personas resultaran gravemente heridas. La situación habría obligado a algunos de los ocupantes a lanzarse al agua e intentar nadar hasta la isla de Mona.
Las rutas migratorias irregulares representan un riesgo mortal
El peligro de las rutas migratorias irregulares ha sido documentado por la ciencia. Un estudio publicado en 2025 en el Journal of Epidemiology and Population Health analizó 1,817 muertes de migrantes documentadas en rutas de América Latina entre 2014 y 2022.
La investigación encontró que las causas de muerte varían según el tipo de trayecto: mientras el ahogamiento predominó en las rutas marítimas, la exposición ambiental y la violencia tuvieron mayor presencia en las rutas selváticas y fronterizas.
Las 1,817 muertes analizadas corresponden a casos documentados y no representan necesariamente la totalidad de los fallecimientos ocurridos durante esas travesías. El investigador advierte sobre las dificultades para dimensionar el fenómeno debido a que muchas muertes y desapariciones no quedan registradas de manera completa.
El estudio se titula "Deaths across borders: Trends and challenges in estimating mortality among undocumented migrants on Latin American routes", de Hisrael Passarelli-Araujo, investigador del Departamento de Demografía de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil.
Enlace para consultar el estudio (Inglés)
Para las familias consultadas por Diario Libre, sin embargo, la migración dejó de ser una posibilidad de buscar mejores condiciones de vida y se convirtió en una espera marcada por la incertidumbre y el duelo.
Mientras Rafael Sánchez continúa esperando noticias de sus dos hijos, uno desaparecido y otro cuyo paradero tampoco ha podido confirmar directamente, María Luisa Asencio intenta aceptar la muerte de Miguel Ángel.





Ricardo de la Cruz