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Parto o cesárea
Parto o cesárea

Parto vaginal o cesárea: beneficios y riesgos de las diferentes formas de dar a luz

De los 42,605 nacimientos registrados entre enero y agosto de 2026 en los hospitales públicos dominicanos, 24,100 fueron por cesárea (56.57 %), y los 18,505 restantes fueron partos vaginales (43.43 %)

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Parto vaginal o cesárea: beneficios y riesgos de las diferentes formas de dar a luz
Tanto el parto vaginal como la cesárea presentan ventajas y riesgos. (MAGNIFIC)

La pregunta sobre cuál es la mejor forma de dar a luz (parto vaginal o cesárea) no tiene una respuesta única. La seguridad de cada nacimiento depende de las condiciones de la madre, el bebé y el desarrollo del embarazo.

La ginecóloga Francisca Aquino, del Centro Médico Vista del Jardín, explicó que la cesárea es una cirugía que puede salvar vidas cuando existe una justificación médica, pero que, cuando las condiciones lo permiten, el parto vaginal es el proceso fisiológico esperado y generalmente supone una recuperación más sencilla para la madre.

"Es importante que nosotros podamos concientizarnos en que parir por el parto fisiológico es lo indicado, que el bebé pueda salir y pasar por el proceso de canal del parto. Lo normal es que la paciente pueda ser desembarazada por un parto fisiológico. Para la paciente, la recuperación es mucho mejor", dijo.

  • El parto vaginal evita algunos de los riesgos asociados con una intervención quirúrgica, como infecciones en la herida, lesiones de órganos cercanos, complicaciones anestésicas y la formación de coágulos sanguíneos.

  • Al no implicar una cirugía abdominal, la recuperación suele ser más rápida, con menor pérdida de sangre y la estancia hospitalaria puede ser más corta.

"Hay condiciones que son absolutas, hay condiciones que son relativas, pero la cesárea no es el plan A, sería el plan B, sería lo que tendríamos que hacer si hay alguna complicación que tenga una indicación", dijo en conversación con Diario Libre.

De acuerdo con la especialista, una paciente con cesárea debe esperar entre un mes a 45 días para retomar su ritmo de vida normal, en cambio, la mujer que da a luz de forma natural, al otro día del proceso ya está lista.

"Las pacientes con cesárea tienen una recuperación mucho más larga, tienen mucho más dolor después del parto, se dificulta un poco más el hecho de poder amamantar. Una paciente con un parto, al otro día ya está haciendo su vida normal. En cambio, la paciente con cesárea puede tomarse entre un mes a 45 días", detalló.

Para el bebé, el nacimiento por vía vaginal implica atravesar el canal del parto, proceso durante el cual se comprime la caja torácica, lo que contribuye a la eliminación del líquido pulmonar antes de las primeras respiraciones fuera del útero. 

También se producen otros procesos fisiológicos relacionados con la adaptación del recién nacido a la vida fuera del útero, la exposición a hormonas y bacterias presentes en el canal le estimulan los sentidos, el ritmo cardiovascular del bebé y su sistema inmunológico.

Aquino pide evitar una visión que coloque a la cesárea como una práctica necesariamente negativa, ya que insiste en que es el cuadro clínico de la paciente el que indica la vía.

"Por favor, no es que vamos a exagerar o a satanizar la cesárea, porque la cesárea ha salvado muchas vidas de niños y de mujeres", resaltó.

Después de una cesárea, lo recomendable es esperar 18 meses antes de volver a embarazarse.

El parto puede complicarse

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Infografía
La doctora Francisca Aquino. (DIARIO LIBRE/ADRIANA SUELS)

El parto vaginal tampoco está exento de riesgos. Puede haber desgarros, hemorragias, alteraciones en la frecuencia cardíaca fetal u otras complicaciones que hagan necesario intervenir y cambiar la vía de nacimiento.

La doctora Aquino advirtió que, aunque no es lo normal, en ocasiones, un parto requiere una episiotomía, es decir, un corte en el área del periné para ampliar la salida del bebé.

"El parto, cuando se desarrolla de manera normal, no tiene porqué hacer ningún tipo de corte ni ningún tipo de afectación a nivel de la vagina", subrayó la especialista.

Las madres primerizas dilatan un promedio de un centímetro por hora, pudiendo alargarse esta fase del parto hasta las 10 horas o más. En cambio, si todo sale bien, la cesárea puede realizarse en poco más de 30 minutos.

Cuando la cesárea es necesaria

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la cesárea puede ser una intervención que salva vidas cuando existe una indicación médica, pero advierte que, cuando no es necesaria, expone a la mujer a los riesgos propios de una cirugía.

Entre las situaciones que pueden hacer necesaria una cesárea están algunas complicaciones durante el embarazo o el parto, determinadas alteraciones de la placenta, sufrimiento fetal y otras condiciones que impidan o hagan riesgoso el nacimiento por vía vaginal.

Aquino cita como ejemplos la placenta previa total, el desprendimiento total o parcial de placenta y determinadas alteraciones de la pelvis materna.

"En este caso, cuando usted tiene estos problemas, usted tiene que considerar realizar una cesárea, porque si no, se complica tanto la madre como el bebé", comentó.

La especialista reiteró que existen indicaciones que solo pueden determinarse mientras avanza el parto, mediante la vigilancia de la madre y del bebé del proceso de dilatación por medio de un partograma. Durante ese proceso pueden surgir complicaciones que obliguen a cambiar la vía de nacimiento.

"No todas las mujeres que solicitan una cesárea lo hacen por comodidad. El miedo al dolor y, en algunos casos, el temor a las posibles complicaciones de un parto vaginal también influyen en esa decisión", expresó.

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Información elaborada con inteligencia Artificial (IA)

La hipertensión materna es uno de los factores que requiere una valoración particular. No necesariamente significa que deba realizarse una cesárea, pero puede hacer que el equipo médico deba acelerar el nacimiento si existe riesgo para la mamá o la criatura.

"La hipertensión es la primera causa de muerte cuando las pacientes están en el proceso del desembarazo. Si usted no vislumbra que por vía de un parto fisiológico la paciente va a desembarazarse de manera rápida y esa paciente tiene un riesgo de preeclampsia, de presentar convulsiones y demás, usted puede preferir la cesárea", indicó.

También las mujeres con una cesárea previa deben ser evaluadas de manera individual.

"El antecedente de una cirugía no significa automáticamente que el siguiente nacimiento deba producirse por cesárea", aclara la doctora.

"Hay pacientes que, durante el desarrollo del parto, el cordón se pone delante, que se llama vasa previa, que eso también es una indicación absoluta necesaria (de cesárea) porque el sangrado que produce es tan abundante que la paciente puede presentar una ruptura uterina", ejemplificó.

Otros casos que obligan a practicar una cesárea es cuando se detecta desproporción cefalopélvica (cabeza más grande que la pelvis) o circulares del cordón umbilical en el cuello del bebé.

"Una circular al cuello no es una indicación absoluta, usted tiene que valorar en qué condición está el bebé, cómo está reaccionando con respecto a su oxigenación, a su frecuencia cardíaca, a si tiene condiciones de que puede parir o no, usted simplemente está en el proceso de vigilancia", agregó.

La vía del nacimiento, enfatizó, debe determinarse a partir de las condiciones particulares de cada embarazo y no por una preferencia generalizada por una u otra alternativa.

República Dominicana tiene una alta proporción de cesáreas

Más de la mitad de los nacimientos registrados en los hospitales de la red pública dominicana entre enero y agosto de 2026 terminaron en cesárea, de acuerdo con las estadísticas del Repositorio de Información y Estadísticas de Servicios de Salud (Riess).

  • De los 42,605 nacimientos registrados en esos ocho meses, 24,100 fueron por cesárea, equivalente al 56.57 %, mientras que los 18,505 restantes fueron partos vaginales, para un 43.43 %.

  • La diferencia fue de 5,595 nacimientos a favor de las cesáreas.

Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en República Dominicana, el 89 % de los nacimientos en clínicas privadas son mediante cesáreas.

La proporción registrada en la red pública dominicana también supera los promedios internacionales disponibles.

Según estimaciones de la OMS para el período 2010-2018, la tasa de cesáreas fue de 21.1 % a nivel mundial, considerando 154 países, y de 42.8 % solo en América Latina y el Caribe.

La proporción registrada en los hospitales públicos dominicanos entre enero y agosto de este año, de 56.57 %, supera en casi 14 puntos porcentuales el promedio regional utilizado por la OMS y en más de 35 puntos el promedio mundial.

Por regiones, las tasas estimadas por la OMS fueron: África: 9.2 %; Asia: 23.1 %; Europa: 25.7 %; Norteamérica: 31.6 %; Australia y Nueva Zelanda: 33.5 %.

En Estados Unidos, alrededor del 32.3 % de los nacimientos vivos se producen mediante cesárea, de acuerdo con datos del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (National Center for Health Statistics), mientras que aproximadamente el 67.7 % ocurre por vía vaginal.

Esto significa una proporción de dos de cada tres nacimientos por la vía vaginal. En República Dominicana la relación se invierte: casi seis de cada diez nacimientos se producen mediante cesárea.

Más allá de las diferencias entre países, Aquino considera que la decisión debe centrarse en las condiciones particulares de cada mujer y en la capacidad del equipo médico para identificar oportunamente cuándo es necesario intervenir.

"Recuerden que cada día hay más muertes maternas, más complicaciones, que son importantes que el médico sepa qué decisión tomar y en qué momento, porque eso decide la vida tuya y la de tu bebé", comentó.

Parir en confianza y sin dolor

A las pacientes que llegan con temor al parto, la especialista recomienda prepararse desde las últimas semanas del embarazo mediante ejercicios y educación para conocer el proceso y afrontarlo con mayor confianza.

"Que se preparen, hay ejercicios de educación para el parto que son muy buenos. El parto no tiene porqué ser algo doloroso, puede ser un proceso que tú desarrolles con confianza, con tranquilidad, tener tu familia, que conozcas cuándo pujar, cómo respirar, qué cosas hacer para que sea mejor y más rápido, porque la experiencia de otro no tiene que ser la tuya", opinó.

Ante la pregunta de si los médicos podrían programar cesáreas porque representan mayores beneficios económicos, Aquino respondió: "Yo respeto la opinión de cada persona. Entiendo que un profesional de la medicina no va a hacer eso solamente por una cuestión económica."

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Periodista, graduada de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) con honor Summa Cum Laude. Posee un máster en Comunicología Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid. Amante de los viajes, la moda y la música en vivo.