Hoy la MLB abraza los robots, el streaming y sigue sin saber si volverá
Luego de la fiebre del Clásico, la MLB afronta un 2026 en incertidumbre

A partir de hoy en la MLB es año nuevo, pero además hay novedad de plataformas y de llamadas arbitrales.
Habrá atractivos tanto para los que están sobre el terreno de juego como para los que miran la acción a través de las pantallas.
Netflix, el gigante del streaming, entra en su primer año de un contrato de tres temporadas por US$150 millones. La estrategia no es necesariamente transmitir juegos de la temporada regular, sino eventos puntuales como el "Día Inaugural", en el caso de hoy entre Yankees y Gigantes, el Home Run Derby del Juego de Estrellas y un partido especial anual retro como el "Field of Dreams".
Con este paso Netflix y MLB buscan una audiencia global superior a los 300 millones de espectadores.
La gran novedad de los estrenos es el sistema ABS (Automated Balls and Strikes), que agrega un elemento de reto contra las llamadas de los árbitros en la goma.
Es considerado el mayor cambio de las reglas del béisbol moderno, una que permitirá a los jugadores impugnar la decisión sobre si un pitcheo es bola o strike.
Cada equipo tendrá dos oportunidades por juego. Si un reto se considera exitoso, el conjunto conserva el desafío; pero si hace dos que confirman lo que llamó el árbitro, ese club no podrá cuestionar ninguna otra decisión en el encuentro.
Este derecho a desafiar llamadas de pitcheos solo lo podrán realizar los lanzadores, receptores o bateadores, debe ser de inmediato y sin consultar a sus compañeros, ni a los managers.
Pacto en el limbo
En un negocio el que, según Forbes se habrían producido en 2025 más de 12 mil millones de dólares en ingresos brutos, los dueños de equipos y el sindicato de peloteros inician el último año de acuerdo laboral sin nada garantizado más allá de las 11:59 pm del 1 de diciembre.
El "cap/no cap" (tope salarial), cambios en el "impuesto de lujo" para que mercados pequeños puedan asegurar temprano a jugadores, cómo repartir una buena tajada del pastel televisivo y ajustes en los beneficios del arbitraje salarial son puntos críticos que crean el desacuerdo.
En medio de un escenario como el que ha dejado el Clásico, en el que el promedio de audiencia fue de 1.29 millones (506 mil en 2023) y la gran final fue vista por 10.7 millones de espectadores en EE. UU., nuevo récord, analistas estiman que el desacuerdo entre las partes de la MLB podría estar matizado por negociaciones largas y dificultosas.


Daniel Santana