Severino renace como ave fénix y llega a los 10 años de servicios en la MLB
El sindicato cifra en menos del 10 % los jugadores alcanzan la década en la liga

La carrera de Luis Severino ha sido una montaña rusa de emociones, lesiones y una resiliencia inquebrantable que hoy, a sus 32 años, lo encuentra en una etapa de madurez y plenitud física.
Severino acaba de alcanzar una meta tan importante como los 10 años de servicios en las Grandes Ligas, en marzo lanzó en el Clásico Mundial de Béisbol y en su arranque de campaña ha dado señales de contar con pólvora para hacer outs.
El derecho regresó esta semana al Yankee Stadium, allí donde ilusionó tanto desde que fue reclutado por el club como un aficionado en Sabana de la Mar en 2011, el club con el que amasó una fortuna de 67 millones, pero al que siente que quedó a deber.
Le lanzó cinco entradas a los Bombarderos del Bronx de cuatro hits, dos carreras, cinco boletos y siete ponches en el triunfo de los californianos 3-2.
El desde 2025 cabeza de rotación de unos Atléticos que juegan de forma temporal en Sacramento ha transformado lo que parecía un final prematuro en una segunda vida lejos de la sombra de los Yankees.
Del Bronx al abismo
Severino llegó a Nueva York en 2011 con el sueño de "morir como un Yankee". Tras dos temporadas estelares en 2017 y 2018, donde figuró en el Top 10 del Cy Young, el calvario de las lesiones lo arrastró hasta 2023, año en el que tocó fondo.
"Me sentía el peor lanzador del juego", confesó a The New York Post, recordando una campaña desastrosa donde incluso llegó a dudar si volvería a pisar una lomita de Grandes Ligas.
El renacer fuera de casa
La salida de los Yankees fue el catalizador de su cambio. En 2024, con los Mets, Severino demostró que aún tenía munición en el brazo, lo que le valió un contrato de tres años y 67 millones de dólares con los Atléticos. El año pasado, aunque sufrió en el calor de Sacramento, fue una fuerza dominante en la carretera, validando su capacidad de ser un abridor de impacto.
"Ojalá hubiera aprendido a cuidar mi cuerpo entonces como lo hago ahora", reflexiona el lanzador. Severino admite que necesitó salir de la burbuja neoyorquina para entender el negocio y, sobre todo, para descubrir los métodos de preparación que hoy lo mantienen sano.
Un hito de resiliencia
- Al superar la marca de los 10 años de servicio en las Mayores a principios de esta temporada 2026, Severino ha cerrado un ciclo de redención.
Aquel joven que en 2023 pensaba que no jugaría más, es hoy un veterano establecido que ha sabido descifrar el enigma de su propia durabilidad.

