Elly de la Cruz entra en la élite productiva, mejora su poder aislado
De la Cruz busca el mejor balance de su carrera entre ponches y creación de carreras, en la recta final de 2026

Elly de la Cruz ha entendido a la perfección que el béisbol moderno es un negocio de alta rentabilidad y riesgos calculados.
En los últimos 15 partidos, De la Cruz batea para .419, con 3 jonrones, 9 empujadas, 1.139 de OPS, y está entre los 20 peloteros de mayor rendimiento del año, al ocupar el puesto 17 con un OPS+ de 133, o sea, produce por encima del 33 % de toda la MLB.
Además, su wRC+ (contribución ofensiva total ajustada) es de 132, (mejor que el 32 % de la liga)
¿Cuál ha sido el secreto de este salto de calidad? Haber dominado el concepto del trade-off (el intercambio de costo-beneficio) entre su porcentaje de ponches (K %) y su poder aislado (ISO).

El reto y su éxito
En MLB, conectar la pelota con violencia (para dar extrabases) requiere swings veloces y agresivos que llevan a los ponches. El reto es: reducir el riesgo de poncharse para pegar batazos productivos.
- En 2023, su año de novato, De la Cruz se ponchó en el 33.7 % de las veces que fue a batear (144 en 388 turnos) y a cambio, solo logró 35 extrabases.
Su ISO (que mide la capacidad pura de conseguir extrabases) ese año fue de .175, el cual es considerado bueno.
Pero en su evolución, el Elly de hoy aunque todavía se poncha un 27.2 % (151 en 490 turnos), tiene 54 extabases producto de que su swing agresivo (que impacta a 94.4 mph en promedio, tercero mejor de toda la MLB), es más selectivo y consistente, lo que eleva su ISO a .212, considerado una amenaza constante en la ofensiva.


Daniel Santana