VIDEO | Kevin Alcántara cumple el sueño de jugar con Licey y aprovecha el chance
Las lesiones y las restricciones de su organización le habían impedido enseñar su talento en RD
Kevin Alcántara tuvo que esperar cuatro años para cumplir uno de los sueños que alimentó desde niño, vestir el uniforme del Licey.
Las restricciones de los Cachorros de Chicago y una serie de problemas físicos retrasaron su debut en Lidom de este gigante jardinero (6´6 pies) de 24 años, pero esta temporada encontró la oportunidad de hacerlo desde el primer día.
Debut en Lidom
Y no ha perdido tiempo para dejarse sentir.
En sus primeros siete partidos con los azules, el jardinero capitaleño tiene dos dobles, dos cuadrangulares, cinco anotadas y cinco remolcadas. Su línea ofensiva de .391/.462/.783 refleja el impacto que ha tenido en el arranque de su primera experiencia en la liga.
Un estreno en Lidom, donde fue el primer pick azul en el sorteo de novatos de 2022, que llegó tras aparecer en la MLB las últimas tres campañas, aunque solo acumula 37 partidos.
"Ahora que tengo la oportunidad, no creo que fuera el mejor momento para desaprovecharla, sino aprovecharla y venir aquí desde el principio con el Licey", expresó Alcántara durante una conversación con Diario Libre.
Su motivación, según explicó, ha sido ponerse al servicio del conjunto azul y contribuir a sus resultados, sin anteponer sus números individuales.
En 2026 solo disputó 106 partidos entre el primer equipo y AAA. Alcántara dice desconocer el alcance de su permiso para jugar con los Tigres, pero dejó claro que su intención es aprovechar al máximo el tiempo y trabajar en todas las facetas del juego.
"Para mí jugar en el Licey es como jugar para la República Dominicana. Es un sueño de mi papá verme aquí jugando y un sueño de uno mismo, que viene desde chiquito, desde la grada", reveló.
En el 2023 fue considerado el segundo mejor prospecto de los Cachorros, solo detrás del hoy súper estrella Pete Crow-Armstrong.
Cuadrangulares conectó Kevin Alcántara en 82 partidos en la sucursal AAA de los Cachorros.
"Esa fue mi mentalidad cuando vine por acá: ayudar al equipo, seguir esforzándome y tratar de que el equipo siga ganando. Mientras el equipo gane y yo pueda seguir aportando de manera positiva, voy a estar feliz", manifestó.
Alcántara firmó con los Yanquis de Nueva York en 2018 por un bono de un millón de dólares. En 2021 pasó a los Cachorros como parte de la transacción que llevó al inicialista Anthony Rizzo al conjunto del Bronx, junto al lanzador Alexander Vizcaíno.
Desafíos y recuperación
El camino hacia la consolidación en las Grandes Ligas no ha sido sencillo. Desde 2024 ha tenido participaciones intermitentes en el equipo de Chicago y acumula 37 partidos en MLB, con promedio de .239, porcentaje de embasarse de .286 y slugging de .360, además de un cuadrangular, seis anotadas y seis impulsadas.
Las lesiones, entre ellas una hernia deportiva y molestias en una pierna, han representado obstáculos en su desarrollo. El propio jugador ha reconocido que los problemas físicos y las dificultades para mantener su peso ideal durante el exigente calendario de las Ligas Menores afectaron su regularidad en temporadas anteriores.
En 2026, no obstante, mostró señales positivas con el madero. En 82 encuentros registró promedio de .260, porcentaje de embasarse de .350 y slugging de .502, con 20 cuadrangulares, 58 carreras impulsadas y 49 anotadas.
Una experiencia para crecer
Más allá de su producción ofensiva, Alcántara considera que su experiencia en las Grandes Ligas le ha permitido fortalecer su mentalidad y entender la importancia de aprovechar cada oportunidad.
"Fue un proceso que mentalmente me puso más fuerte. A veces no hay mucho espacio para demostrar tus habilidades, pero uno aprende que todas las oportunidades, aunque sean pequeñas, hay que aprovecharlas", explicó.
También se mostró satisfecho con lo vivido durante la campaña, incluyendo las dificultades que ha tenido que superar para mantenerse en el máximo nivel.
En su regreso al país ha encontrado, además, la oportunidad de compartir con jugadores veteranos como Emilio Bonifacio y César Valdez, de quienes asegura que ha aprendido tanto sobre el juego como sobre la actitud necesaria para competir.
"Ellos me han ayudado mucho en cuestión del juego y de la actitud en el juego. Es una experiencia muy bonita", comentó.
Después de años de espera, Kevin Alcántara finalmente está viviendo esa experiencia. Y mientras responde con el bate, disfruta de una oportunidad que, por mucho tiempo, estuvo obligado a posponer.

Romeo González