La inmigración desde la mirada de Guardiola
Por qué no debemos ignorar los temas incómodos en el deporte

A los tiempos actuales lo acompañan siempre temas difíciles de abordar. Cuando estamos frente a uno, muchas veces preferimos dejarlo de lado; sentimos que no vale la pena tratarlo por miedo a que no nos entiendan, se nos juzgue o simplemente preferimos seguir de largo evitando el desgaste de la falta de apertura del interlocutor. El deporte no es ajeno de las cosas que están aconteciendo y que como humanidad padecemos. A pesar de esos mandatos disfrazaos de sugerencias de no mezclar deporte con política, en las ruedas de prensas antes o después de los juegos, a entrenadores y atletas se les tocan esas cuestiones incómodas, y cuando las encaran y no se mojan el mensaje llega, sale de la burbuja y nos empuja a algo que últimamente solemos hacer muy poco: reflexionar.
Hace un par de días, un periodista le preguntó a Guardiola su parecer sobre las declaraciones del dueño del Manchester United, quien dijo que el Reino Unido ha sido colonizado por los inmigrantes. Previo a emitir su opinión, tuvo el detalle de resaltar a la persona y no juzgarlo; impecable. Tomemos nota y pongámoslo en práctica. Luego sí, con mucha lucidez y discernimiento dijo creer que todo el mundo desea tener una vida mejor, que trabajamos para un mejor futuro para nosotros mismos, para nuestras familias y todo nuestro entorno, y muchas de esas oportunidades las terminamos encontrando en un lugar distinto del que nos tocó nacer. El mundo está lleno de historias de gente que escapa de sus países no porque hayan querido irse, sino por los grandes problemas que les afectan; huyen, porque sienten que no hay otra alternativa.
—"Cuando más acojamos a otras culturas, pero acogerlas de verdad, no tengo dudas que haremos una sociedad mejor"—; así cerró su comentario, dejando la pelota picando por algún lado de la cancha para que la conversación no se detenga y de eso se siga hablando.
Somos una especie en viaje, canta Jorge Drexler poniéndole melodía al fenómeno de las migraciones, que nos desafía, nos asusta; saca por momentos lo peor de nosotros, cuando al final se trata de algo tan natural como la vida misma.
Guardiola es un privilegiado. Usted, que puede leer estas líneas, también lo es porque quiere decir que pudo alfabetizarse y así tener acceso a este medio. El mundo, nuestras sociedades, también serán mejor en la medida que el privilegio no nos impida colocarnos del lado de quien, por cualquier circunstancia de la vida, todavía no lo ha podido encontrar.

Francisco Lapouble