Olisé, Wells... hasta los grandes buscan afuera
Ni Francia en fútbol, ni RD en béisbol pueden prescindir de la diáspora para competir

El mes pasado, cuando arrancó la Copa del Mundo 2026, se inscribieron 99 jugadores nacidos en Francia, 73 de ellos repartidos en otros 11 países de la cita, lo que ratificó la condición de la estructura gala como la gran factoría de talentos del fútbol de hoy.
Pero aún Francia y toda esa solvencia futbolística -como ocurre con una manufacturera de peloteros como lo es Dominicana para el Clásico Mundial- tuvo que apelar a una figura que ni siquiera habla la lengua de Charles de Gaulle para formar ese núcleo que mete miedo en Norteamérica 2026.
Ya en la fase de muerte súbita del torneo, el onceno que dirige Didier Deschamps es el gran candidato al título y dentro de esa maquinaria que tiene a los delanteros Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé como bombarderos letales es imprescindible en la dinámica la figura de Michael Olisé.
Olisé es delantero (marcó 28 goles y repartió 28 asistencias el curso pasado con el Bayern alemán) y con esta versión de Les Bleus juega un rol desequlibrante, destrozando los esquemas defensivos con sus regates y alimentando con pases precisos a sus compañeros para perforar las porterías.
Olisé nació en Londres hace 24 años; pudo jugar para Inglaterra, Argelia (de donde su madre tiene la nacionalidad) y Nigeria (por su padre). Su madre le legó la ciudadanía franca. Se inclinó por esta última a pesar de todas las opciones que tiene el DT porque creció admirando a Zinadine Zidane, Thierry Henry y Frank Ribéry. Pasarse las vacaciones de adolescente en el Hexágono terminó de convencerlo.
Los pequeños espacios por llenar
Que un país disponga de talentos para ceder no significa que no tenga orificios a la hora de confeccionar su plantel. Otto López (Canadá), Mark Vientos (Nicaragua) y Willie Castro (Puerto Rico) tuvieron más opción con esos países en el Clásico último.
Dominicana ya ha colocado 944 jugadores en la MLB que nacieron en su suelo (975 al sumar la diáspora) y este año supera el centenar. Con toda y esa abundancia nativa, para el Clásico desde esa primera edición se ha utilizado talento nacido y desarrollado fuera de este bitercio insular.
- En la edición más reciente sobresalió el caso de Austin Wells, dominicano por su madre, y en menos de dos meses consiguió su documentación.
La tierra que más peloteros ha exportado al Big Show tenía huecos en la receptoría, igual no tanto menudo en la inicial, aunque Vladimir Guerrero Jr. bastó. Wells, sin un español fluido, se postuló y se ganó el corazón del país. Antes lo hicieron Moisés Alou, Dellin Betances, Manny Machado y Jeimer Candelario.


Nathanael Pérez Neró