San Felipe I sumará 470 MW al sistema eléctrico a partir de mayo de 2027
Funcionarios supervisan el proyecto en Boca Chica, de más de US$700 millones

La construcción de la central termoeléctrica San Felipe I avanza a ritmo sostenido, con la expectativa de volverse un proyecto que contribuya a fortalecer la seguridad energética de la República Dominicana, acompañar la transición hacia una matriz más limpia y robustecer el plan de desarrollo energético del Gobierno.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, encabezó un recorrido de supervisión junto al Gabinete Eléctrico en el proyecto GSF San Andrés, ubicado en Boca Chica, donde verificó el progreso de la obra, que aportará 470 megavatios (MW) al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) a partir de mayo de 2027.
Durante la visita, guiada por el socio del proyecto Edgar Pichardo, las autoridades constataron avances en la turbina de última generación, la caldera, la toma de agua, la planta de tratamiento, la subestación eléctrica —ya en fase de pruebas—, así como en las conexiones de combustible y la infraestructura administrativa.
"Este proyecto representa un paso decisivo en la transformación del sistema eléctrico nacional. Es parte de una nueva generación de infraestructura que impulsa la transición energética y el desarrollo del país", afirmó Santos.
Inversión y aporte al sistema eléctrico
Con una inversión estimada de 700 millones de dólares, San Felipe I operará con gas natural mediante tecnología de ciclo combinado, lo que permitirá una generación más limpia y estable.
El ministro señaló en una nota de prensa que esta infraestructura contribuirá a fortalecer la confiabilidad del SENI, en un contexto de creciente demanda eléctrica y de incorporación de energías que requieren respaldo térmico eficiente.
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Ejecución y cronograma
Edgar Pichardo indicó que el proyecto mantiene su cronograma, con una fase de ingeniería que supera el 98 % de ejecución.
Precisó que entre septiembre y noviembre de este año se realizarán pruebas clave en los sistemas asociados a la turbina, como paso previo a la entrada en operación en la fecha prevista.
"Vamos en tiempo. El proyecto avanza conforme a lo planificado", sostuvo.
También valoró la coordinación con entidades como Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), la Superintendencia de Electricidad, la Comisión Nacional de Energía (CNE) y el Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (CUED), lo que ha permitido avanzar sin contratiempos.
Empleo e impacto económico
El proyecto generará más de 650 empleos durante su desarrollo, con impacto en la economía local y en la cadena de valor del sector eléctrico.
La central incorporará una turbina de última generación de la empresa General Electric, considerada entre las más avanzadas de la región.
En el recorrido participaron el superintendente de Electricidad, Andrés Astacio; el presidente del CUED, Celso Marranzini; el director ejecutivo de la CNE, Edward Veras; el vicepresidente ejecutivo de ETED, Alfonso Rodríguez, y el viceministro de Energía, Ricardo Guerrero, junto a otros representantes del sector eléctrico.
Por parte del proyecto asistieron los ejecutivos Pedro Dubocq, Félix Calvo y Russel Chouk, así como representantes del Grupo TSK, responsable de la construcción.



