Guess Investments: los dominicanos que también son dueños de GoldQuest
La empresa, establecida en el paraíso fiscal de San Cristóbal y Nieves, tiene en su poder el 11.3 % de la minera

GoldQuest Mining Corp., la empresa canadiense que impulsa el controvertido proyecto minero Romero en la provincia San Juan, no solo tiene entre sus accionistas a grandes inversionistas internacionales. Una parte significativa de su capital está en manos de inversionistas dominicanos agrupados en una sociedad registrada en un paraíso fiscal del Caribe.
Se trata de Guess Investments Ltd., una empresa incorporada bajo las leyes de la Federación de San Cristóbal y Nieves, aunque con dirección registrada en el ensanche Piantini, en el Distrito Nacional. La compañía está controlada por ciudadanos dominicanos y, desde mediados de 2025, figura entre los principales accionistas de GoldQuest.
La compañía, controlada por ciudadanos dominicanos, entró con fuerza en el capital de GoldQuest durante 2025. Primero adquirió cerca de 7.45 millones de acciones a otro accionista de la minera a un precio aproximado de 0.20 dólares canadienses por acción. Meses después, el 9 de julio de 2025, participó en una colocación privada de GoldQuest mediante la compra de 10.9 millones de acciones ordinarias a un precio de 0.50 dólares canadienses por acción, operación que generó ingresos brutos por 5.4 millones de dólares canadienses para la minera.
Eso significa que Guess Investments entró inicialmente a un precio mucho más bajo y posteriormente amplió significativamente su posición accionaria en una ronda de financiamiento donde GoldQuest ya se valorizaba más del doble respecto a la operación de abril.
La propia minera destacó entonces, en un comunicado oficial, que Guess Investments era "propiedad de un grupo de ciudadanos dominicanos y está controlada por ellos", lo que —según sostuvo— evidenciaba "el sólido y creciente apoyo de inversionistas locales" al proyecto Romero.
La operación también otorgó a Guess Investments el derecho de designar hasta dos miembros del consejo de administración de GoldQuest, siempre que mantuviera determinados niveles de participación accionaria. El primer nominado fue Charles Reid Bermúdez, quien hasta marzo figuraba como director de la empresa.
Entre los restantes accionistas relevantes aparece igualmente la minera canadiense Agnico Eagle Mines, considerada la segunda mayor productora de oro del mundo, con un 10.2 % del capital accionario de GoldQuest. El resto de las acciones pertenece a inversionistas institucionales, directivos y accionistas minoristas.
El golpe de Abinader
Casi diez meses después de aquella operación accionaria, GoldQuest recibió un duro revés político y financiero.
El pasado lunes, el presidente Luis Abinader anunció la paralización de todas las actividades relacionadas con el proyecto Romero, luego de las protestas masivas desarrolladas en San Juan contra la explotación minera y por los temores sobre posibles impactos ambientales en la presa de Sabaneta y en las fuentes hídricas de la provincia.
La decisión provocó un desplome inmediato en la cotización bursátil de GoldQuest.
Las acciones de la empresa, que cotizan en la TSX Venture Exchange de Canadá bajo el símbolo GQC, cayeron ayer hasta 0.41 dólares canadienses, una pérdida superior al 42 % respecto a su precio previo al anuncio presidencial.
La empresa intentó contener el impacto mediante un comunicado dirigido a inversionistas, en el que reconoció la decisión del Gobierno dominicano y aseguró que el proyecto Romero todavía se encuentra únicamente en fase de evaluación ambiental, sin contar hasta el momento con permiso de explotación.
GoldQuest sostuvo además que continuará trabajando con las autoridades dominicanas y con las comunidades locales para "abordar las preocupaciones de manera transparente y basada en criterios científicos".
Hay además un dato relevante para el enfoque financiero de la nota: tras el anuncio de paralización del proyecto Romero hecho por el presidente Abinader, la acción de GoldQuest cayó hasta alrededor de C$0.41 ayer.
En otras palabras, el mercado colocó momentáneamente el valor bursátil de GoldQuest por debajo del precio pagado por Guess Investments en la colocación de julio de 2025.
Los fondos captados mediante la venta de acciones realizada en 2025 estaban destinados precisamente a acelerar el desarrollo del proyecto Romero. La minera había informado que utilizaría esos recursos para concluir la Evaluación de Impacto Ambiental y Social (EIAS), avanzar el Estudio de Viabilidad Bancaria (BFS) y continuar las exploraciones en el denominado "Cinturón de Tireo", además de otros fines corporativos generales. Todos esos planes quedaron ahora bajo incertidumbre tras la decisión del Gobierno dominicano. El caso también revela otra dimensión menos visible del proyecto: detrás de GoldQuest no solo existen intereses financieros extranjeros, sino también capital dominicano estructurado a través de sociedades registradas en jurisdicciones de baja tributación y alta confidencialidad, como San Cristóbal y Nieves, lo que es normal en este tipo de operaciones.




Pablo García