Fondos de ayudas por COVID-19 habrían financiado armas y mercenarios para asesinar a Jovenel Moïse
Este lunes, 18 hombres acusados en relación con la muerte de Moïse fueron trasladados desde Haití a Estados Unidos

El dinero obtenido fraudulentamente de programas de ayuda creados por el Gobierno de Estados Unidos durante la pandemia de COVID-19 habría sido utilizado para financiar parte del complot que terminó con el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, según fiscales federales estadounidenses.
La investigación sostiene que el sur de Florida funcionó como centro de planificación y financiamiento de la operación. Parte de los recursos procedentes de programas como el Paycheck Protection Program (PPP) y los préstamos de emergencia EIDL habría terminado financiando armas, equipos tácticos y la contratación de exmilitares colombianos que participaron en el ataque del 7 de julio de 2021.
La información cobró nueva relevancia después de que 18 hombres detenidos en Haití fueran trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos ante un tribunal federal de Miami.
Fox News difundió imágenes de la llegada de los acusados a bordo de un avión militar estadounidense. Los hombres descendieron esposados y bajo custodia de agentes del FBI y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
El Departamento de Justicia confirmó oficialmente el traslado y señaló que constituye una nueva fase de la investigación estadounidense sobre el magnicidio.
El fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, Jason Reding Quiñones, afirmó que las autoridades continuarán siguiendo el rastro de quienes financiaron, facilitaron o apoyaron el asesinato.
"Cinco años después, todavía estamos llevando acusados ante los tribunales estadounidenses y no hemos terminado", señaló el fiscal.
El dinero salió de ayudas de la pandemia
Fox News reportó este lunes que la investigación federal vincula fondos obtenidos fraudulentamente mediante ayudas de COVID-19 con la preparación de la operación contra Moïse.
La Fiscalía estadounidense ya había presentado evidencias sobre esta conexión durante el juicio celebrado este año contra cuatro acusados.
Según el Departamento de Justicia, Walter Veintemilla desempeñó un papel central en el financiamiento y acordó aportar US$175,000 a través de un préstamo financiado con dinero proveniente de programas PPP y EIDL que había sido canalizado mediante la cuenta de otro conspirador.
En julio, otro financista relacionado con el caso fue condenado a 20 años de prisión por lavar cientos de miles de dólares provenientes fraudulentamente de esos mismos programas de ayuda y utilizados para contribuir al financiamiento de la conspiración.
Los investigadores sostienen que el dinero permitió financiar recursos necesarios para la operación, mientras otras personas vinculadas al complot suministraron armas, municiones, chalecos antibalas, radios, linternas y otros equipos tácticos.
Buscaban contratos con el Gobierno haitiano
La investigación estadounidense atribuye además un interés económico a varios de los organizadores.
Brett Skiles, agente especial a cargo del FBI en Miami, declaró a Fox News que algunas de las personas involucradas tenían intereses empresariales en Estados Unidos y buscaban obtener contratos lucrativos con el Gobierno haitiano después de provocar un cambio de poder.
El Departamento de Justicia ha sostenido igualmente que el plan comenzó como un intento para derrocar violentamente a Moïse e instalar un gobierno favorable a los intereses de los conspiradores, con el objetivo de obtener negocios y contratos públicos.
La conspiración pasó posteriormente por diferentes planes para secuestrar al mandatario antes de desembocar en la decisión de atacarlo en su residencia.
El 7 de julio de 2021, un grupo integrado por exmilitares colombianos y otros participantes penetró en la residencia presidencial. Moïse murió a tiros en su habitación y la primera dama, Martine Moïse, resultó gravemente herida.
Se hicieron pasar por agentes de la DEA
Entre los elementos incorporados a la investigación figura el uso de indumentaria e identificaciones que pretendían hacer creer que algunos participantes pertenecían a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
La evidencia presentada durante el proceso judicial incluye fotografías de equipos tácticos, radios y distintivos con las letras de la agencia estadounidense.
Fox News señaló que algunos integrantes utilizaron esa falsa apariencia de agentes federales para facilitar el ingreso a la residencia de Moïse.
30 personas acusadas
La Fiscalía estadounidense indicó a Fox News que, con el avance de la investigación, unas 30 personas han sido acusadas por distintos delitos relacionados con la conspiración.
Entre los cargos figuran conspiración para matar o secuestrar a una persona fuera de Estados Unidos y fraude electrónico, dependiendo de la participación atribuida a cada acusado.
Cuatro de los principales acusados fueron declarados culpables en mayo pasado por un jurado federal de Miami. Los cuatro enfrentan posibles condenas de cadena perpetua.
El director del FBI, Kash Patel, calificó el traslado de los 18 detenidos como el mayor traspaso desde el extranjero de personas bajo custodia realizado en la historia de la agencia.

