Francia y Noruega viven una primavera histórica, por el calor
Las temperaturas récord, la sequía en amplias zonas y el calentamiento acelerado del Ártico refuerzan las alertas sobre los efectos del cambio climático

Francia y Noruega registraron este año las primaveras más cálidas desde que comenzaron sus mediciones meteorológicas, en una nueva señal del avance del cambio climático en Europa, según informaron este martes los servicios meteorológicos de ambos países.
En Francia, el servicio meteorológico nacional Météo France indicó que la primavera de 2026, comprendida entre marzo y mayo, alcanzó una temperatura media de 13,8 grados Celsius, convirtiéndose en la más cálida desde el inicio de los registros en 1900. El récord supera las marcas anteriores establecidas en 2011 y 2020.
La temporada estuvo marcada por una ola de calor temprana y excepcional a finales de mayo, que afectó especialmente al noroeste del país. Francia, junto con el Reino Unido y Portugal, registró además el día de mayo más caluroso de su historia debido a una "cúpula de calor" formada por una masa de aire cálido procedente del norte de África, que elevó las temperaturas muy por encima de los niveles habituales en Europa occidental.
Météo France también alertó sobre el rápido deterioro de la humedad del suelo. Aunque los terrenos estaban muy húmedos al inicio de la primavera, la combinación de altas temperaturas y escasas precipitaciones provocó que terminaran la estación en condiciones muy secas. Según la agencia, este fenómeno se observó de manera generalizada en todo el territorio francés.
Por su parte, Noruega vivió la primavera más cálida desde que comenzaron los registros en 1901, con temperaturas medias 2,1 grados Celsius por encima de la norma estacional, informó el Instituto Meteorológico Noruego.
Temperaturas récords
El récord anterior había sido establecido en 2024, mientras que 2025 ocupó el segundo lugar.
Aunque el país escandinavo no experimentó la intensa ola de calor que afectó a otras zonas de Europa durante mayo, las temperaturas excepcionalmente altas registradas en marzo y abril fueron suficientes para establecer una nueva marca histórica.
El calentamiento fue especialmente notable en el norte de Noruega y en el archipiélago ártico de Svalbard, donde las temperaturas de abril se situaron entre cinco y seis grados por encima de los valores normales. Los expertos atribuyen este comportamiento al fenómeno conocido como amplificación ártica, que provoca que el Ártico se caliente a un ritmo significativamente mayor que el resto del planeta.
El climatólogo noruego Jostein Mamen sostuvo que estos récords no pueden explicarse por variaciones naturales de la actividad solar.
"El sol es demasiado estable como para explicar el rápido cambio climático actual. Tiene que deberse a nuestras emisiones de combustibles fósiles", afirmó.
Las nuevas marcas de temperatura se producen en un contexto de crecientes advertencias internacionales. La Organización de las Naciones Unidas prevé que las temperaturas medias globales se mantengan en niveles récord o cercanos a ellos durante los próximos cinco años, aumentando el riesgo de olas de calor, sequías severas, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones del mundo.

