30 años del Frente Patriótico
Jacinto Peynado, candidato del PRSC, enfrentó desafíos internos y externos que complicaron su campaña en un contexto electoral inédito

El domingo 2 de junio de 1996 se celebró un acto histórico en el Palacio de los Deportes Virgilio Travieso Soto, del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte. "El camino malo está cerrado... cerrado definitivamente a la maldad y a la demagogia y abierto de par en par al patriotismo dominicano" con esa expresión, selló el entonces Presidente Joaquín Balaguer, su apoyo y el de sus seguidores del Partido Reformista Social Cristiano, a la candidatura presidencial de Leonel Fernández y el PLD.
Pero desde mucho antes de ese día, diversos actores, dirigentes de ambos partidos, fueron piezas claves para lograr lo que hasta ese momento, era un hecho sin precedentes en la historia política del país.
Parecía una utopía, que los dos octagenarios y principales líderes políticos de la nación, ex presidentes, y luego de haber estado enfrentados y ser adversarios por más de 40 años, Joaquín Balaguer del PRSC y Juan Bosch del PRD y del PLD, se unificaran en apoyar al entonces casi desconocido abogado de Villa Juana, Leonel Fernández, para enfrentar e impedir el triunfo electoral del que estaba llamado a ser el relevo de ambos y como lo bautizara don Álvaro Arvelo Hijo, el más grande líder de masas del país, el Dr. José Francisco Peña Gómez.
Por la parte de Balaguer y el PRSC, vale destacar la participación de Manuel Guaroa Liranzo, Federico Antún Batlle, Amable Aristy Castro, Donald Read Cabral, Leonardo Matos Berrido, Andrés Vanderhorst, Aníbal Páez, Humberto Salazar, Víctor García Santos, Modesto Guzmán, Ramón Rogelio Genao y Jhonny Jones, entre otros.
Por la parte de Juan Bosch y el PLD, Danilo Medina, Miguel Cocco, Eduardo Selman, Euclides Gutiérrez Félix, Juan Temístocles Montás, José Ramón Fadul (Monchy), Lidio Cadet, Diandino Peña y de manera especial, destacar el rol de Vincho Castillo y su hijo Vinicito, entre otros.
Jacinto Peynado era Vice Presidente de la República y era el candidato presidencial del PRSC. Tenía 55 años de edad. No caía bien en ciertos círculos del balaguerismo, porque lo veían muy independiente y en cierta forma, renegaba del estilo del anciano líder. En el anillo de Balaguer no lo querían y le tenían mucho temor, porque Peynado era frontal y se las cantaba en la cara a cualquiera. Decía que él no tenía anillo y ellos sabían que con Jacinto, no serían el poder detrás del trono que eran con Balaguer y que verían mermadas sus fuerzas e influencias.
Peynado además tenía resistencia en ciertos círculos empresariales que lo veían con celo y envidia, porque había sido exitoso como empresario, hijo de don Enrique Peynado Soler, y también exitoso como político. Ex Senador del Distrito Nacional de 1986 a 1994 y Vice Presidente de la República a partir del 16 de Agosto de 1994.
Humberto Salazar fue el Jefe de Campaña de Peynado y narra las vicisitudes y grandes dificultades que esa campaña tuvo que enfrentar, tanto a lo interno del PRSC como a lo externo. Independientemente de que admite errores estratégicos, confiesa que el temperamento personal y la actitud política de Jacinto no ayudaba a la causa y les generaba serias dificultades.
Recuerdo que conversando con el propio Humberto, una vez me dijo: "Jacinto era el peor enemigo de su candidatura, porque su temperamento le impedía administrar situaciones en las que debía mantener silencio o moderar su lenguaje y actitud, en cambio, hacía todo lo contrario. Prefería poner de su propio dinero antes que pedir apoyo. Algunos asesores le recomendaban elogiar y acercarse a Balaguer y él hacía todo lo contrario, se mostraba como un ente diferenciador del estilo balaguerista, y eso no gustaba en gran parte del electorado reformista."
Leonel Fernández era una figura prácticamente desconocida. Había sido candidato vicepresidencial de Juan Bosch en las elecciones de 1994, y a pesar de haber demostrado grandes dotes de orador e intelectual, además de que tenía muy buen manejo de su inteligencia emocional, se manejaba bajo perfil, con mucha prudencia, discreción y ecuanimidad. Con apenas 42 años de edad, era el más joven de los candidatos a la presidencia en esas elecciones.
El Dr. José Francisco Peña Gómez tenía 59 años. Era el candidato presidencial del PRD y el puntero en todas las encuestas. Los perredeístas y gran parte de la población percibía y entendía, que su triunfo era inminente y que la Presidencia de Peña Gómez era segura, a partir del 16 de Agosto de 1996.
Y se la merecía. Había luchado toda su vida como un verdadero gladiador. Había enfrentado la orfandad, la pobreza y la falta de oportunidades. Se había preparado intelectualmente. Era un ejemplo de superación. Era locutor y abogado. Había enfrentado a Juan Bosch y a Balaguer juntos, además de las múltiples crisis de divisiones y enfrentamientos que tuvo que soportar y capear a lo interno de su propio partido.
El 16 de Mayo de 1996 fueron las elecciones solamente a nivel presidencial, porque a raíz de la crisis electoral de 1994 y el denominado Pacto por la Democracia, se modificó la constitución para recortar el periodo de la presidencia de Balaguer a dos años y separar el nivel presidencial de las elecciones congresuales y municipales.
Esa reforma a la constitución trajo también como resultado, los colegios electorales cerrados, para que los hombres y las mujeres votaran en distintos horarios, la creación del consejo nacional de la magistratura para escoger los jueces del Poder Judicial, el establecimiento de la doble nacionalidad y el sistema electoral de balotaje o doble vuelta, en caso de que un candidato no alcanzara el 50% más uno, lo cual algunos analistas señalan como una camisa de fuerza y una venganza de Balaguer y los reformistas a Peña Gómez y al PRD, por el recorte de los dos años a su mandato.
Y así ocurrió. Ninguno de los candidatos alcanzó el 50% más uno. Peña Gómez quedó en primer lugar con 1,333,925 votos, para un 45.94%, Leonel Fernández quedó en segundo lugar con 1,130,523 votos, para un 38.93%, y Jacinto Peynado y el PRSC quedaron en tercer lugar con 435,504 votos, para un 14.99%.
La segunda vuelta estaba pautada para el domingo 30 de Junio, exactamente 28 días, 4 semanas, después del acto del Frente Patriótico, que se llamó así, para darle fuerza y sustento político electoral, al cuestionamiento de la nacionalidad dominicana de Peña Gómez.
Ese acto se produjo porque Peña Gómez falló en tres puntos esenciales para alcanzar la Presidencia de la República.
1ro.- Su contrincante no era Balaguer: No entendió que su adversario no era Balaguer, y que su amenaza no era la candidatura de Jacinto Peynado sino la de Leonel Fernández. Concentró demasiados ataques innecesarios contra Balaguer, que no era candidato, y contra su círculo más íntimo, que no simpatizaban con Peynado, pero no confiaban en Peña Gómez y se volcaron a favor del joven abogado de Villa Juana.
2do.- La candidatura vicepresidencial de Fernando Álvarez Bogaert: Además de sus fuertes ataques políticos y personales contra Balaguer y su entorno más íntimo, mantuvo a Fernando Álvarez Bogaert como su candidato vicepresidencial, lo que amenazaba el liderazgo político de Balaguer a lo interno del PRSC, porque Balaguer sabía y conocía la idiosincrasia del oportunismo político dominicano y sabía que si Peña ganaba, los reformistas se acercarían más al poder del Vice Presidente Álvarez Bogaert que a la residencia de la Máximo Gómez 25 parte atrás, donde vivía el ex Presidente Balaguer.
Federico Antún Batlle (Quique), entonces Secretario Político del PRSC, visitó a Peña Gómez en su oficina de la Internacional Socialista, en la calle Rafael Augusto Sánchez casi esquina Avenida Lope de Vega, para decirle que si quitaba a Fernando Álvarez Bogaert de candidato a la vice presidencia, Balaguer no haría campaña en contra de Peña Gómez ni del PRD. Pero Peña era muy noble, y hasta cierto punto, también era ingenuo, y se resistió a quitar a Fernando como su compañero de boleta. Además de que Balaguer tenía conocimiento de la enfermedad de Peña Gómez y sabía que en caso de morir antes de finalizar su mandato, como en efecto ocurrió, porque Peña murió apenas dos años después, y si Fernando lo sustituía en la Presidencia, el liderazgo de Balaguer no hubiese sobrevivido a lo interno del PRSC.
3ro.- Subestimó a Leonel Fernández: Nunca vió a Leonel como una amenaza a sus aspiraciones. Lo ignoraba, y cuando se refería a él, lo elogiaba. Lo distinguía y hablaba de él con admiración y cariño. No lo vió a su altura política y entendía que el PLD era un partido pequeño y que no eran un problema para él. No lo vió venir y cuando vino a darse cuenta, ya era demasiado tarde.
Esa es la historia. Así ocurrieron los hechos que dieron paso a la única alianza política que se ha producido en República Dominicana para unas elecciones presidenciales de segunda vuelta, porque desde la reforma constitucional de 1994, que estableció el sistema de doble vuelta, hasta hoy en día, nunca se ha producido una segunda vuelta en nuestro país. Solamente en 1996.
Me gustaría terminar este escrito con dos preguntas para los lectores que han tenido la amabilidad de leer estas líneas, con la intención, no de que me la respondan a mí, sino a su propia consciencia: 1) Si Balaguer no hubiese pactado el Frente Patriótico con el PLD y deja libre a sus seguidores del PRSC para votar en la segunda vuelta, ¿le hubiese ganado Leonel Fernández a Peña Gómez? 2) ¿Serán las elecciones presidenciales del 2028 la segunda ocasión de celebrar una segunda vuelta electoral en República Dominicana?

Víctor Gómez Casanova