×
Versión Impresa
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Juegos
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Hacia una confederación dominico-haitiana (2)

La posible confederación fue una salida discutida en el contexto de la negociación de paz

Expandir imagen
Hacia una confederación dominico-haitiana (2)
José de la Gándara recurrió a Fabré Geffrard como mediador para negociar la paz. (GENERADA CON IA)

Algunos amigos lectores cuestionan en qué consistió el proyecto de confederación dominico-haitiana y quién tuvo la iniciativa. No hay certeza en torno al autor original de la propuesta; lo cierto es, sin embargo, que algunos pensadores e ideólogos dominicanos, como Pedro Francisco Bonó, Benigno Filomeno de Rojas y Ulises Francisco Espaillat, admiraban el modelo federal estadounidense y lo consideraban apropiado para el país.

En cuanto a una confederación, ya fuera antillana o dominico-haitiana, ellos tampoco descartaban tal posibilidad porque, en el supuesto de ponerse en práctica, el modelo en modo alguno afectaba la condición soberana de ninguno de los países involucrados.

Se sabe que la guerra restauradora estalló el 16 de agosto de 1863, tras el Grito de Capotillo. A partir de ese momento, fueron constantes los enfrentamientos armados entre las fuerzas restauradoras y el ejército español. Al principio, las autoridades ibéricas consideraron que el triunfo no tardaría en favorecerles debido a la superioridad numérica y profesionalismo de su ejército, ventaja en armamentos y a su historial de resonantes victorias militares.

Pero la realidad demostró todo lo contrario y, al cabo de quince meses de lucha, las partes en conflicto reconocieron que lo más saludable era concertar un acuerdo de paz, además de lograr una salida negociada del conflicto sin que para ello se empañara la gloria de España.

En "Características de la guerra restauradora, 1863-1865" (Ver Obras Escogidas, tomo II, 2016), el historiador Emilio Cordero Michel refiere que España destinó a Santo Domingo un ejército de hasta 63,000 hombres, integrado por 41,000 peninsulares, 10,000 cubanos y puertorriqueños y 12,000 dominicanos, en adición a buques de vapor y cascos de metal con los que lograron mantener un bloqueo naval para toda la isla.

Las bajas ocasionadas por la guerra fueron cuantiosas. El ejército español perdió poco más de  23,000 hombres, a saber: 18,000 españoles y cinco mil puertorriqueños y dominicanos, al tiempo que España gastó en el conflicto la considerable suma de 129 millones de dólares. En el ejército dominicano, en cambio, nunca pudo cuantificarse el costo de la guerra, ni la cantidad de bajas, aunque sí hubo un estimado: seis mil muertos y cuatro mil heridos; resultado verdaderamente significativo si se toma en cuenta que el ejército restaurador estuvo integrado por unos 17, 000 hombres "mal armados, y mal vestidos".

Ante ese panorama poco alentador, sobre todo para el ejército español, el general José de la Gándara, quien fuera Capitán General de Santo Domingo, decidió motu proprio gestionar una salida del conflicto mediante la cual el prestigio de España no resultara lesionado. Su hubris tampoco le habría permitido acometer tal encomienda directa y personalmente.

De esa manera, consciente de que a los haitianos temían de la presencia de España en Santo Domingo, buscó como intermediario nada menos que a Fabré Geffrard, presidente perpetuo de Haití, según confiesa en su libro Anexión y guerra de Santo Domingo (1884, 1975). En este texto, De la Gándara incluye un capítulo titulado "Mediación haitiana para la paz" en el que describe pormenorizadamente el proceso de negociación llevado a cabo para, primero, efectuar un canje de prisioneros entre ambos ejércitos, y, segundo, lograr la eventual desocupación militar de Santo Domingo.

Fue en medio de ese proceso de negociación entre el gobierno restaurador y la capitanía general española -y Geffrard como intermediario-, cuando afloró la fórmula de una posible confederación dominico-haitiana. Ampliaremos el tema...

TEMAS -

Historiador y ensayista. Especialista en historia dominicana.