×
Versión Impresa
Día Jueves, 19 de Febrero de 2026 Edición 7251.
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Todos menos Arturo

La obra inmortal de un dominicano eterno

Expandir imagen
Todos menos Arturo
Arturo Rodríguez Fernández (FUENTE EXTERNA)

 1.   En un tiempo futbolero, me ha llegado a la memoria el nombre de un escritor dominicano superbo. Fue maestro de la narración breve y conocedor como nadie del mundo del cine: el inigualable Arturo Rodríguez Fernández.

2.   Un estelar Jimmy Hungría le hizo una entrevista que puede ser consultada en Internet. En ese documento pervive lo que creía Arturo sobre el acto creativo.

3.   Concentrado en la Copa del Mundo, escribo esto luego de la goleada de Holanda a Suecia, el fin de semana pasado. Como dijera un amigo, la naranja mecánica de Johan Cruyff demostró de qué está hecha.

4.   Como ocurre cada cuatro años, todo es fútbol en este momento y me da una clara alegría de que así sea: seguimos la copa del mundo desde 1986 cuando Maradona le metió el gol a los ingleses. Vi esa Copa Mundial en casa de un amigo con más de treinta personas.

5.   Con un estilo muy definido, Arturo Rodríguez no solo fue un cinéfilo formado, sino que fue una de las plumas más finas de la literatura dominicana contemporánea. Debo decirlo: se nota en la opinión de algunos que este era sobre todo un cinéfilo. Sin embargo, lo cierto es que fue un escritor estratosférico. Por un acto de justicia, tengo claro que pretendo un elogio sobre un autor, pero me queda grande este propósito. Esto nos indica que debemos hablar de filones temáticos de Arturo, como es el caso de sus columnas Linterna Mágica y De todo menos de cine, publicada en la revista Mercado.

6.   En varias ocasiones, muchos han hecho hincapié en el arte del cine que dominaba Rodríguez Fernández, pero lo cierto es que su legado como escritor es algo que descolla como una estrella en el amanecer de un cielo despejado.

7.   En una edición que siempre rescato, hay un cuento de Arturo que es una obra perfecta. Históricamente, esta apreciación sigue el interés de Juan Bosch cuando considera que el cuento La Enemiga de Virgilio Díaz Grullón es un cuento perfecto. Me parece que Toda la soledad en un cuarto amarillo, (de Arturo) donde sale el personaje Ariel, es un cuento perfecto. Un grupo de personas se reúnen en una habitación de un hotel y esperan a una Elizabeth que nunca llega. El final es de memorable estampa. Con suma maestría, escribe Arturo la última frase atribuida al personaje Ariel: "y cometí uno de mis más últimos actos: salir del Hotel Gott".

8.   Desde la crítica criolla, algunos entendidos han comprendido que Guillermo Cabrera Infante era otro autor cinéfilo como él mismo deja establecido en su obra Cine o Sardina. Es bien sabido que Caín -así firmaba Cabrera Infante sus crónicas cinéfilas-, escribió Tres tristes tigres y esta novela contiene una serie de páginas inmortales.

9.   En una edición bien leída de la revista mexicana Letras Libres, comandada por Enrique Krauze, Guillermo Cabrera es publicado en una narración que consideramos otro modelo de perfección narrativa. La historia está titulada: La Caguama, una historia que mi tía me contó. Dos amigos están en una playa de Cuba y se encuentran con una Caguama, un animal marino que tiene el sexo parecido al de una humana. Uno de los dos amigos intenta penetrarla, a lo que el animal responde perforándolo con el arpón que tiene para que el macho en altamar logre la cópula. El jovencito, que se quería casar (el otro no tanto), quedó varado envuelto en sangre y luego fue arrastrado por toda la orilla de la playa con la vergüenza del caso.

10. En una prosa clarividente, en un notable cuento de Arturo este sitúa en Boca Chica (ahora que está tan necesaria y tan hermosamente en boga), a un turista griego que se enamora de una mulata dominicana. La pareja intenta hacer el amor en plena playa y con niños mirando, "como dos animales". La hermana de la protagonista, en algo muy dominicano, se enamora del griego Papadakis y ahí reside toda la trama del cuento de Arturo.

11. Conseguí este libro, Espectador de la Nada, en la biblioteca del archivo del desaparecido periódico El Siglo, en los tiempos en que era su director Federico Henríquez Gratereaux. Le saqué una fotocopia al libro y desde entonces me acompañó hasta que esos papeles se perdieron en una mudanza. Pero siempre recuerdo esta breve historia cuando voy a la playa.

12. Desde butacas cinéfilas, Cabrera Infante y Arturo Rodríguez Fernández encarnaron con maestría el ser interlocutores de un oficio del siglo XX, pero también fueron vastos escritores que vivieron con las letras a cuestas, produciendo obras memorables que hoy celebramos entre goles y fuera de juego.

13. La entrevista de Jimmy Hungría es antologable por lo bien dirigida que está: Arturo sale en todo su esplendor. Gracias a Jimmy.

TEMAS -

El autor es mercadólogo, escritor y melómano nacido en 1974.