Trump, Stargate y el mundo que se avecina
Estados Unidos apunta a una Era Dorada con inversiones masivas
La creación de Stargate, la nueva empresa de Inteligencia Artificial, financiada con 500 billones de dólares por el gobierno norteamericano, es un cambio radical en el espectro político, tecnológico, económico y social de occidente y del mundo.
Esta alianza con el sector privado, a través de Open AI, Oracle y el Soft Bank, marca el inicio de una carrera con China que tendrá efectos similares a la carrera nuclear que alguna vez disputó Estados Unidos con la Unión Soviética.
Al día siguiente de la juramentación de Trump, China y Rusia renovaron sus votos de unidad y colaboración. Uno tiene poderío militar y vastos recursos naturales, y el otro 1,400 millones de personas y una economía poderosa. Esto no es un gesto simbólico, es un mensaje claro.
La nueva estrategia de expandir su territorio (sumando a Canadá y Groenlandia), recuperar el canal de Panamá, aumentar su producción eléctrica y de energía a su máximo potencial, el anuncio de la conquista de Marte, el fortalecimiento del estamento militar, así como la potencial retirada de Estados Unidos de su rol de post guerra como "policía internacional", marcan el inicio de lo que parece otro tipo de competencia.
Todo esto tiene un significado y sólo uno: Estados Unidos va en grande en su estrategia de inversión en investigación, tecnología e infraestructura para mantenerse en primer lugar. A ello se suma una consolidación estratégica de recursos y territorios que convertirían a USA en un país equivalente, en territorio y recursos naturales, a Rusia y a China consolidados, con más de 29 millones de kilómetros cuadrados. Por ello Trump restableció una postura expansionista del gigante del norte, luego de más de 100 años de su última expansión que concluyó con la guerra hispano-americana.
Todo esto es la punta del iceberg de lo que la nueva administración MAGA denomina cómo el inicio de la "Era Dorada", y por ello en su discurso inaugural Trump dio por terminado el período de declive de Estados Unidos. Un gesto parecido al realizado por China con la celebración de los juegos olímpicos de 2008, cerrando como lo que ellos definen como el siglo de la humillación.
A esto se suma una nueva estrategia para Europa. Aquí la nueva administración ha decidido llevar la presión al límite. Después de la Gran Guerra (lo que popularmente se conoce como la Primera y Segunda Guerra Mundial) Europa, durante la guerra fría y después de ella, se ha dedicado a disfrutar de su estatus de territorio más competido por las superpotencias y a expandir un Estado de bienestar para sus ciudadanos, financiado en gran parte con dólares americanos a través de un gran superávit comercial y la OTAN.
Pero ¿Qué pasará con la Ucrania? Iniciar una tercera guerra mundial sería un suicidio colectivo y ese conflicto sólo conduce a ese destino. Por eso o desescalada de esta torpe pugna es inminente. En Ucrania habrá un acuerdo y un cese al fuego definitivo.
¿Pero por qué Trump cuenta con tanto apoyo ahora? Por el sentimiento predominante en Estados Unidos y en al americano promedio.
Los americanos se sienten estafados, algunos el alto costo de "financiar" a aliados como Canadá y Europa, otros por un modelo que genera grandes desigualdades perjudicando a los trabajadores en beneficio de los grandes círculos globalistas enquistados en el poder político y las grandes corporaciones, otros por un sistema migratorio y de servicios sociales completamente fallidos y otros por un modelo electoral altamente vulnerable que ha llevado el país al borde la crisis. Todo esto conjugado es lo que Trump denomina "la gran traición".
Trump sin decirlo ha puesto fin a la Era Soros, periodo iniciado el gobierno de Clinton y en el que le tocó gobernar en su primer término. Por eso en 2016 Trump iba contra corriente, teniendo en contra lo que denominó como el "Estado Profundo", enquistado en la burocracia americana, muchas multinacionales y en los medios de comunicación, incluyendo a Hollywood y Disney.
Por eso hace énfasis en un hecho: esta vez quien llegó al poder fue el Movimiento MAGA, no Donald Trump. Esa es la razón por la cual cuenta con las herramientas, el capital humano y el mapa de ruta para revocar, con precisión quirúrgica y 200 "plumazos", la cultura Woke y el Green New Deal, que eran el epítome de quienes gobernaron Estados Unidos por casi 30 años.
La velocidad de los cambios será exponencial. Todo este escenario genera grandes retos y oportunidades. El Caribe, como tercera frontera geo-estratégica volverá a ser prioridad fundamental, y esto puede ser para bien o para mal.
Las palabras de Marco Rubio sobre nuestro país marcan el tono de una relación que pudiera de ser de beneficio si aprovechamos la coyuntura. Semiconductores, Nearshoring, turismo y la reactivación de los suministros agroindustriales parecerían ser claves esenciales del nuevo ciclo. República Dominicana tiene que prepararse e invertir de forma estratégica, especialmente en energía e infraestructura, y que introduzca reformas drásticas en educación, seguridad nacional y ciudadana, y en blindar su política migratoria y frontera.
Ahí radica el fallo del gobierno actual y debemos hacer presión política y social para hacerlo cambiar su postura, especialmente la manera en cómo está gastando nuestro dinero. La expansión del gasto corriente y la baja inversión, sumado a la carrera de endeudamiento absoluto es insostenible de cara a estos retos.
Si no nos ponemos las pilas implementando mejores políticas públicas y le bajamos al populismo de coyuntura, los nuevos tiempos nos agarrarán asando batatas. Y en vez de nosotros será El Salvador quien se convierta en la potencia de Centro América y el Caribe.