¿Por qué los humanos tienen la cara más pequeña que los neandertales?
La clave está en que el crecimiento facial en nuestra especie se detiene en la pubertad

Un equipo de investigadores, dirigido por el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, ha investigado por qué y cómo nuestra especie desarrolló una forma facial tan singular.
La clave está en que el crecimiento facial en nuestra especie se detiene en la pubertad.
El rostro humano es sorprendentemente distinto al de nuestros primos y ancestros fósiles; en particular, es significativamente más pequeño y grácil. Sin embargo, las razones de este cambio eran en gran medida desconocidas.
"Nuestros hallazgos revelan que un cambio en el desarrollo, especialmente durante las últimas etapas del crecimiento, dio lugar a rostros más pequeños", afirma en un comunicado la primera autora, Alexandra Schuh, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.
"En comparación con los neandertales y los chimpancés, que siguen creciendo, el crecimiento facial humano se detiene antes, alrededor de la adolescencia, lo que resulta en un rostro adulto más pequeño", añadió Schuch, cuyo estudio se publica en la revista Journal of Human Evolution.
Déclive en la actividad celular ósea
Para llegar a esta conclusión, los investigadores rastrearon los cambios en el tamaño facial a lo largo del desarrollo del individuo, desde el nacimiento hasta la edad adulta, en diferentes especies.
Esto les permitió identificar diferencias clave en el desarrollo entre ellas. Además, al analizar la actividad celular ósea, el equipo observó un declive que refleja el cese del crecimiento observado alrededor de la adolescencia en humanos.
"Identificar cambios clave en el desarrollo nos permite comprender cómo surgieron los rasgos específicos de cada especie a lo largo de la evolución humana", afirma Schuh. Estos resultados resaltan parte de los mecanismos detrás de la gracilización craneal, un proceso que ha moldeado la morfología de nuestra especie.