El calor extremo se perfila como un rival más en el Mundial 2026
Los científicos de Climate Central alertan que el calor extremo podría afectar el rendimiento de jugadores y aficionados durante el torneo

El calor extremo podría convertirse en un rival adicional durante la Copa Mundial de la FIFA 2026. Así lo advirtió la organización científica Climate Central la semana pasada al presentar un análisis que concluye que el cambio climático ha aumentado la probabilidad de calor capaz de afectar el rendimiento deportivo en 97 de los 104 partidos programados para el torneo.
Climate Central es una organización independiente de científicos y comunicadores especializada en el análisis y divulgación de información climática basada en evidencia científica. Durante el encuentro participaron la científica climática Kaitlyn Trudeau, el director de medios Tom Di Liberto y los futbolistas profesionales Jasmyne Spencer y Alex Jacobs, quienes discutieron cómo el calor extremo ya está afectando el rendimiento, la preparación y la experiencia de quienes participan en competiciones de alto nivel.
La presentación estuvo centrada en el lanzamiento del World Cup Climate Hub, una plataforma interactiva desarrollada para seguir el impacto del calor y del cambio climático durante la Copa Mundial que se celebrará entre junio y julio de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México.
Un Mundial más grande y más expuesto
La edición de 2026 será la primera en la historia con 48 selecciones nacionales y 104 partidos, un aumento considerable respecto a los 64 encuentros disputados en las ediciones anteriores.
Para Climate Central, esta expansión también incrementa la exposición de jugadores, árbitros, personal técnico y millones de aficionados a condiciones climáticas potencialmente peligrosas durante las semanas que dure la competición.
Los investigadores utilizaron el Climate Shift Index (Índice de Cambio Climático o CSI), una herramienta desarrollada por Climate Central que permite medir cuánto influye el cambio climático en las temperaturas observadas en cualquier lugar del mundo. El sistema compara la probabilidad de que una determinada temperatura ocurra en el clima actual con la probabilidad que tendría en un escenario hipotético sin el calentamiento provocado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero.
En términos sencillos, el índice permite responder una pregunta clave: ¿este episodio de calor sería igual de probable en un mundo sin cambio climático? Si la respuesta es no, la herramienta calcula cuánto aumentó la probabilidad de que ocurriera debido al calentamiento global.
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Los resultados muestran que 14 de los 16 estadios sede experimentan actualmente más días extremadamente calurosos durante junio y julio que cuando esas mismas ciudades albergaron anteriores ediciones de la Copa Mundial.
Según el análisis, el 49 % de todos los días extremadamente calurosos registrados desde 1970 en las ciudades anfitrionas pueden atribuirse al cambio climático causado por la quema de carbón, petróleo y gas. En otras palabras, casi la mitad de estos episodios no habrían ocurrido en un mundo sin calentamiento global inducido por actividades humanas.
Asimismo, las 10 ciudades que repiten como sedes mundialistas registran actualmente, en promedio, tres veces más días extremadamente calurosos que en la década previa a sus anteriores torneos.
Cuando el calor cambia el juego
Uno de los aspectos más novedosos del estudio es que no se limita a medir temperaturas extremas, sino que analiza el llamado "calor que afecta el rendimiento".
Climate Central tomó como referencia investigaciones realizadas durante la Copa Mundial de Brasil 2014, las cuales identificaron una disminución medible en el desempeño de los futbolistas cuando la temperatura supera los 28 grados Celsius.
Los estudios encontraron reducciones en la velocidad, la distancia recorrida y la frecuencia de carreras de alta intensidad realizadas por los jugadores bajo estas condiciones.
A partir de ese umbral, la organización concluyó que 97 de los 104 partidos programados para el Mundial 2026 tienen hoy una mayor probabilidad de disputarse bajo temperaturas capaces de afectar el rendimiento deportivo debido al cambio climático.
En promedio, el calentamiento global incrementó en ocho puntos porcentuales la probabilidad de que los encuentros se jueguen bajo estas condiciones.
Además, al menos 49 partidos presentan una probabilidad igual o superior al 50 % de experimentar calor capaz de afectar el rendimiento de los jugadores.
El caso más significativo corresponde a un partido programado para el 26 de junio en Guadalajara, México, donde la probabilidad de calor que afecta el rendimiento alcanza el 70 %. De ese porcentaje, 37 puntos porcentuales son atribuidos directamente al cambio climático.
México aparece entre los puntos críticos
Las ciudades mexicanas destacan entre las más vulnerables dentro del análisis presentado por Climate Central.
Guadalajara aparece como el escenario donde el cambio climático tiene la mayor influencia sobre la probabilidad de calor que afecta el rendimiento de los jugadores. Ciudad de México también figura entre las localidades que han experimentado algunos de los mayores incrementos en la frecuencia de días extremadamente calurosos desde la década de 1970.
Otras ciudades señaladas por los investigadores incluyen Miami, Houston y Dallas, donde el calor extremo se ha vuelto considerablemente más frecuente en comparación con décadas anteriores.
Lo que dicen los jugadores
Más allá de los datos científicos, los testimonios de los futbolistas invitados al webinar aportaron una dimensión humana al análisis.
Jasmyne Spencer recordó un partido disputado en Houston durante una tarde de verano en el que una jugadora sufrió un colapso por agotamiento por calor durante una transmisión televisiva en vivo.
"¿A qué costo?", cuestionó la futbolista al reflexionar sobre las exigencias físicas que enfrentan los atletas cuando compiten bajo temperaturas extremas.
Por su parte, Alex Jacobs explicó que el calor no solo afecta el rendimiento físico, sino también la capacidad de tomar decisiones dentro del terreno de juego.
El futbolista recordó partidos en los que apenas podía pensar con claridad o ejecutar movimientos con la velocidad habitual debido a las altas temperaturas.
Ambos coincidieron en que las pausas de hidratación implementadas por la FIFA ofrecen cierto alivio, pero tienen un efecto limitado frente a encuentros que actualmente suelen superar los 100 minutos debido al tiempo añadido y a las interrupciones propias del juego.
También describieron algunas de las estrategias utilizadas por los equipos para prepararse para estas condiciones, incluyendo entrenamientos con múltiples capas de ropa para intentar aclimatar el cuerpo a temperaturas elevadas, además de programas específicos de hidratación y nutrición.
Una herramienta para periodistas y aficionados
Como parte de la iniciativa, Climate Central lanzó oficialmente el World Cup Climate Hub, una plataforma digital diseñada para seguir el impacto del calor durante todo el Mundial.
La herramienta permite consultar información específica para cada selección nacional, estadio, ciudad sede y partido programado. Los usuarios pueden explorar las probabilidades de calor que afecta el rendimiento, cuánto ha influido el cambio climático en esas probabilidades y cómo podrían evolucionar las condiciones meteorológicas a medida que avance el torneo.
También ofrece perfiles de equipos, estadios y partidos, gráficos descargables y actualizaciones periódicas que incorporarán pronósticos meteorológicos reales durante la competición. El objetivo es que periodistas, aficionados e investigadores puedan seguir en tiempo casi real la influencia del clima sobre el campeonato.
El portal está disponible en https://www.climatecentral.org/world-cup-2026.
Un laboratorio climático a escala global
Aunque el calor fue el foco principal del análisis, los expertos recordaron que el Mundial se celebrará en una región donde también pueden presentarse otros fenómenos meteorológicos. Entre ellos mencionaron incendios forestales, humo transportado a grandes distancias, lluvias intensas, inundaciones repentinas y posibles efectos indirectos de la temporada de huracanes.
Durante el webinar en el que fue presentada la herramienta, los participantes insistieron en que el impacto no se limita a los futbolistas. Miles de aficionados deberán desplazarse, hacer filas y participar en actividades al aire libre en ciudades donde el calor extremo es cada vez más frecuente, incluso cuando los partidos se celebren en estadios climatizados.
Para los investigadores, el fútbol representa una forma concreta y fácilmente comprensible de visualizar cómo el calentamiento global ya está alterando actividades cotidianas que van mucho más allá del medio ambiente.
Como resumió Alex Jacobs durante el encuentro, el calor extremo impulsado por el cambio climático "podría convertirse en un factor decisivo durante el mayor evento deportivo del planeta".


Marvin del Cid