Drones permiten crear el primer catálogo nacional para identificar a los manatíes de RD
Más de 600 vuelos con drones se realizaron en once localidades costeras para identificar manatíes

República Dominicana cuenta, por primera vez, con un catálogo nacional estandarizado para reconocer individualmente a los manatíes del Gran Caribe mediante fotografías tomadas principalmente con drones.
Los resultados fueron presentados en la nota científica titulada "Primer catálogo nacional de fotoidentificación del manatí del Gran Caribe (Trichechus manatus manatus) en la República Dominicana mediante el uso de drones", publicada en julio de 2026 en el número 28 de la revista científica Novitates Caribaea.
La investigación fue realizada por Rita I. Sellares-Blasco, Rachel Plekaniec, María F. Villalpando, Marvin Del Cid y Valeria P. Herrera, de la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (Fundemar).
Una herramienta para reconocer a cada individuo
La fotoidentificación utiliza cicatrices, mutilaciones, patrones de pigmentación y otras características anatómicas visibles para diferenciar a un manatí de otro.
Esto permite reconocer nuevamente a un mismo animal cuando es observado en otra fecha o localidad y, mediante la continuidad del monitoreo, estudiar sus desplazamientos, su permanencia en áreas específicas, su comportamiento y el uso que hace de los hábitats.
Rita Sellares, primera autora de la publicación, expresó su satisfacción por la difusión del estudio, pues considera que fortalece el conocimiento científico disponible sobre los manatíes en la República Dominicana.
Explicó que el mayor valor de la fotoidentificación radica en la posibilidad de seguir a cada individuo a lo largo del tiempo y generar información que ayude a comprender mejor la dinámica de la población y a orientar las medidas de conservación.
¨Es fundamental dar continuidad al monitoreo y realizar levantamientos periódicos que permitan seguir la trayectoria de los individuos y evaluar cómo evolucionan las poblaciones a lo largo de los años¨, dijo.
Sellares señaló que las series de datos a largo plazo permitirán conocer mejor las tendencias poblacionales, medir el impacto de las acciones de conservación y disponer de evidencia científica para proteger a la especie con mayor eficiencia.
Más de 600 vuelos en 11 localidades
Entre mayo de 2023 y diciembre de 2025, el equipo realizó 611 vuelos con drones en 11 localidades costeras identificadas como áreas con presencia recurrente de manatíes.
Los levantamientos abarcaron la bahía de Manzanillo, Estero Hondo, Luperón, La Isabela, Las Terrenas, Sabana de la Mar, Miches, Bayahíbe, Puerto Viejo, el Club Náutico de Barahona y playa Pedernales.
Durante los vuelos se registraron 179 avistamientos. Las Terrenas presentó la mayor cantidad, con 63 observaciones, equivalentes al 35 % del total. Le siguieron Puerto Viejo, en Azua, con 29; Estero Hondo, en Puerto Plata, con 24; y el Club Náutico de Barahona, con 21.
El archivo fotográfico también incorporó registros obtenidos entre 2021 y 2023 durante el censo nacional con drones, así como en vuelos oportunistas y mediante fotografías aportadas por buzos.
De miles de fotografías a 45 manatíes
Durante una primera revisión, se descartaron alrededor de 18,052 imágenes que no reunían las condiciones necesarias para la fotoidentificación.
De las imágenes restantes, se preseleccionaron 225 fotografías debido a la visibilidad de marcas anatómicas diagnósticas. De estas, 66 cumplieron los criterios mínimos de calidad y distintividad establecidos por los investigadores.

El análisis permitió identificar inicialmente a 48 individuos. Finalmente, 45 manatíes fueron incorporados al catálogo, mientras que tres fueron excluidos porque las imágenes disponibles no mostraban características suficientemente confiables para garantizar su identificación futura.
A cada individuo incorporado se le asignó un código alfanumérico compuesto por las letras TMRD, correspondientes a Trichechus manatus y República Dominicana, y un número consecutivo.
Las marcas de la cola permiten diferenciarlos
La cola fue la región corporal más útil para reconocer a los manatíes. El 73 % de las marcas diagnósticas utilizadas para la identificación se localizó en esa parte del cuerpo.
Las mutilaciones o los cortes en los bordes de la cola constituyeron el tipo de marca más frecuente y estuvieron presentes en el 33 % de los individuos evaluados. También se utilizaron formas naturales de la cola, como muescas y bifurcaciones, además de patrones de pigmentación, cicatrices y combinaciones de distintas marcas.
La publicación señala que algunas cicatrices extensas eran compatibles con impactos de hélices, mientras que muchas de las mutilaciones encontradas consistían en pequeños cortes en los bordes de la cola que podían resultar difíciles de observar cuando la visibilidad no era adecuada.
Primeros reavistamientos
Durante el periodo estudiado, siete manatíes fueron identificados nuevamente en distintas visitas realizadas a una misma localidad.
También se registró el caso de un individuo observado en Las Terrenas y reportado posteriormente por miembros de la comunidad en playa Frontón, a una distancia de 50 kilómetros.
Los investigadores advierten que estos resultados deben interpretarse con cautela debido a las diferencias en el esfuerzo de muestreo, la turbidez del agua y las condiciones de visibilidad entre las localidades.
La continuidad de los levantamientos permitirá aumentar el número de reavistamientos y utilizar el catálogo para investigar la fidelidad de los manatíes a determinadas áreas, la conectividad entre localidades, su supervivencia y las amenazas relacionadas con las actividades humanas.
Nota de transparencia: el autor de este artículo figura como coautor de la publicación científica.


Marvin del Cid