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Por qué el “butterfly cut” se ha convertido en el corte más deseado

La recuperación de una estética con historia, profundamente ligada al volumen, al movimiento y a una forma de entender la feminidad que conecta con las musas de los años setenta como Brigitte Bardot y que arrasa en redes sociales

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Por qué el “butterfly cut” se ha convertido en el corte más deseado
Es un corte que se adapta a cada tipo de rostro y se convierte en uno de los más demandados. (FUENTE EXTERNA)

Textura, ligereza, volumen y versatilidad en su cabello son las máximas a las que responde este corte de moda, un estilo que parece espontáneo, pero que requiere técnica y conocimiento para adaptarse a cada rostro y tipo de melena.

Así lo confirma César Ruiz, uno de los profesionales que mejor interpreta este tipo de cortes en España.

¿Qué es el ‘butterfly cut’?

El ‘butterfly cut’, o corte mariposa, se caracteriza por una estructura de capas múltiples que combina secciones más cortas en la parte frontal y superior con largos más conservados en la zona posterior. El resultado es una melena que gana volumen y movimiento sin perder longitud, creando un efecto visual ligero y dinámico, casi etéreo.

César Ruiz, uno de los peluqueros más aclamados por su experiencia en este corte, confirma la tendencia. “Buscaban realzar el volumen y textura en su cabello en 2025, y con este tipo de cortes conseguimos peinados desenfadados, cómodos y un estilo natural que seguiremos viendo”.

No se trata de un corte rígido ni geométrico, sino de una arquitectura capilar pensada para moverse, para acompañar el gesto y el día a día. Esa es una de las claves de su éxito actual.

El regreso de una melena de aire desenfadado

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Infografía
El butterfly cut aporta volumen, ligereza y cierto aire desenfadado. (FOTO CEDIDA POR CÉSAR RUIZ)

El regreso del ‘butterfly cut’ no es casual. La moda y la belleza funcionan de manera cíclica, pero siempre adaptadas a las necesidades del presente. Tras años dominados por melenas excesivamente pulidas o cortes rectos, el cansancio frente a lo artificial ha abierto la puerta a estilos más orgánicos.

“Las chicas buscan un acabado fácil de trabajar en casa y verse favorecidas y super estilosas”, explica César Ruiz. El corte permite múltiples peinados, funciona bien al natural y no exige un mantenimiento complejo, algo especialmente valorado en un momento en el que el tiempo se ha convertido en un bien escaso.

Además, el auge de la textura responde a un cambio cultural más amplio. El cabello deja de ser un elemento estático para convertirse en una extensión de la identidad, con movimiento, carácter y cierta imperfección buscada.

La herencia de los años setenta

Para entender el ‘butterfly cut’ es imprescindible mirar a los años setenta. Aquella década consagró una belleza más libre, sensual y menos estructurada, en la que el cabello tenía un papel protagonista. Las capas, los flequillos y el volumen se convirtieron en símbolos de una nueva feminidad.

Ruiz lo tiene claro cuando se le pregunta por sus referentes a la hora de ejecutar este corte. “Una de mis musas favoritas y en la que me inspiro mucho con este estilo es Brigitte Bardot”. 

La actriz francesa encarnó como pocas esa mezcla de desenfado y sofisticación, con melenas voluminosas, flequillos abiertos y una aparente naturalidad que, en realidad, escondía una gran intención estética.

Junto a Bardot, otras figuras como Jane Birkin, Ali MacGraw o Farrah Fawcett ayudaron a consolidar una imagen capilar basada en capas suaves, movimiento y una sensualidad nada impostada. El “butterfly cut” actual bebe directamente de esa tradición, reinterpretándola con técnicas contemporáneas.

La importancia del diagnóstico previo

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Infografía
El peluquero César Ruiz es uno de los expertos más aclamados por este tipo de corte. (FOTO CEDIDA POR CÉSAR RUIZ)

Uno de los errores más comunes al hablar de tendencias es pensar que funcionan igual para todo el mundo. En el caso del ‘butterfly cut’, la personalización es fundamental. “Para mí lo más importante es realizar un buen diagnóstico previo, valorar el cabello y su rostro, para así conseguir un acabado mucho más personalizado”, subraya Ruiz.

La técnica puede adaptarse a distintas fisonomías y tipos de cabello, pero siempre requiere un estudio previo. La longitud de las capas, la intensidad del flequillo o el grado de textura marcan la diferencia entre un buen resultado y uno fallido.

Lejos de ser un corte excluyente, se ajusta a diferentes morfologías faciales. En rostros ovalados, se integra con facilidad y permite llevar la versión clásica sin grandes modificaciones. 

En rostros redondos, las capas frontales más largas ayudan a estilizar visualmente. En los alargados, capas algo más cortas y flequillo contribuyen a equilibrar proporciones. En los cuadrados, capas suaves y flequillo lateral suavizan los rasgos.

“Es un corte adaptado a todo tipo de rostros”, insiste el peluquero, siempre que se realice con criterio y conocimiento técnico.

Un corte para quienes buscan movimiento

Existe la creencia de que este tipo de cortes funcionan mejor en cabellos claros. Sin embargo, César Ruiz matiza esta idea. “No es un corte diseñado solo para rubias ya que en morenas favorece mucho también. Es verdad que en chicas con mechas rubias nos ayuda a aportar textura más fácilmente”.

El color puede potenciar el efecto visual de las capas, pero no es determinante. Lo esencial es la estructura del corte y la forma en la que dialoga con el movimiento natural del cabello.

No todas las mujeres se sienten cómodas con la textura, puesto que el corte tiene una personalidad muy definida y exige cierta afinidad estética.

“Es muy importante saber lo que te gusta. Si te gusta el volumen, movimiento en tu cabello y darle más forma es perfecto. Si te gusta un estilo mucho más recto, no sería el indicado”, aclara el experto.

Todo apunta a que el corte seguirá siendo tendencia. “Las mujeres en 2025 se han atrevido mucho a texturizar sus cabellos y en 2026 se seguirán llevando este tipo de cortes, con mucho más movimiento y volumen, y un punto clave a destacar son los flequillos desenfadados, que vienen pisando muy fuerte”, anticipa el peluquero. 

por María Muñoz Rivera

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