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Más allá del calcio: nutrientes clave para mantener nuestra salud ósea

La vitamina D se encarga de ayudar a nuestro cuerpo a absorber el calcio de los alimentos y que llegue a los huesos

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Más allá del calcio: nutrientes clave para mantener nuestra salud ósea
Los suplementos de salud ósea suelen combinar nutrientes como el calcio, vitamina D y magnesio. (FUENTE EXTERNA)

La vitamina D es una sustancia que cumple un rol vital en nuestro cuerpo, especialmente en los huesos.

Aunque desde pequeños nos enseñan a tomar leche para tener una osamenta fuerte, esa recomendación es solo la mitad de la historia, ya que la vitamina D es la que se encarga de ayudar a nuestro cuerpo a absorber el calcio de los alimentos y que llegue a los huesos.

Calcio sí, pero también fósforo y magnesio

La historia no termina ahí. Nuestro esqueleto también necesita otros minerales esenciales: el fósforo y el magnesio.

En primer lugar, si tanto el calcio como el fósforo están en niveles bajos, el cuerpo entra en "modo de emergencia". Entonces, la glándula paratiroidea libera una hormona que aumenta la producción de vitamina D activa, llamada "calcitriol". Esta versión "potenciada" se encarga de movilizar el calcio de los huesos para mantener el equilibrio de minerales en el cuerpo.

El calcitriol no solo ayuda a liberar minerales del tejido óseo, sino que también estimula la formación de nuevos osteoblastos, las células responsables de crear hueso. En otras palabras, impulsa el ciclo natural de destrucción y formación óseas, un equilibrio fundamental para la salud de nuestro esqueleto.

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El salmón es uno de los alimentos ricos en vitamina D. (FUENTE EXTERNA)

A primera vista, podría parecer positivo que la vitamina D se active en respuesta a niveles bajos de calcio y fósforo, pero en realidad este mecanismo es una señal de alerta.

Extraer calcio de los huesos de manera constante puede debilitarlos con el tiempo. Es decir, la vitamina D juega un papel regulador, pero lo ideal es mantener un aporte adecuado de los minerales citados para evitar que el organismo tenga que recurrir a sus reservas óseas.

En segundo lugar, el magnesio también es clave para la activación de la vitamina D. Sin la cantidad suficiente de ese elemento, el cuerpo no puede metabolizar correctamente la vitamina, lo que reduce su capacidad para regular los niveles de calcio y mantener los huesos fuertes. Por eso, los suplementos de salud ósea suelen combinar calcio, vitamina D y magnesio.

El papel del colágeno

El colágeno es otra pieza importante del rompecabezas. Esta proteína resulta esencial para la estructura ósea, ya que forma una especie de andamio sobre el cual se depositan los minerales. Sin un nivel adecuado, los huesos pueden perder su elasticidad y resistencia.

Aquí es donde otra vitamina, la C, entra en acción. Este poderoso antioxidante es fundamental para la síntesis de colágeno en el cuerpo.

Si no hay suficiente, la producción de la proteína se reduce, lo que puede afectar la calidad ósea y la salud de las articulaciones. Por eso, incluir alimentos ricos en vitamina C, como frutas cítricas, kiwis y pimientos, también es esencial para mantener los huesos saludables.

De hecho, existe una alegación de salud autorizada en Europa para poner como reclamo en productos con vitamina C: "La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los huesos." De ahí que nos lo encontremos en los típicos productos con colágeno para la salud ósea en las parafarmacias.

Por otro lado, la vitamina D también influye en la producción y mantenimiento del colágeno, ayudando a mantener el equilibrio necesario para que los huesos se formen correctamente. Si bien su efecto sobre esa proteína puede depender de las condiciones individuales, contribuye a la integridad del tejido óseo y de otros tejidos conectivos.

Otras indicaciones autorizadas aumentan la lista de componentes esenciales. Las proteínas, la vitamina K, el zinc, el fósforo, el manganeso, el magnesio, el calcio y la vitamina D contribuyen al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Teniendo todos estos nutrientes en mente y garantizando su aporte adecuado, podemos cuidar mejor de nuestros huesos.

Sol y dieta

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El sol es un componente vital para garantizar los nutrientes esenciales para mantener huesos fuertes. (FUENTE EXTERNA)

Existen tres fuentes de vitamina D y otros ingredientes fundamentales para la salud ósea:

  • El sol: la exposición a la luz solar permite que nuestro cuerpo produzca vitamina D de manera natural. En promedio, bastan unos 10 a 20 minutos al día para obtener una buena dosis.
  • La dieta: algunos alimentos son ricos en vitamina D, como el salmón, el atún, las sardinas y los productos fortificados, como la leche y los cereales. Además, es aconsejable consumir productos ricos en magnesio (nueces, espinacas, semillas), colágeno (caldos de hueso, gelatina) y vitamina C (frutas cítricas, fresas).
  • Suplementos o complementos: si no podemos obtener suficientes nutrientes, estos pueden ser una buena opción, siempre consultando con su médico.

Con una combinación equilibrada de sol, alimentación –y, si es necesario, suplementos– podemos asegurarnos de que nuestro cuerpo reciba los nutrientes esenciales para mantener huesos fuertes y saludables.

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