Año nuevo, finanzas nuevas: cómo saldar tus deudas este 2026
Hemos normalizado la deuda hasta el punto de creer que es la única vía para progresar económicamente

Con la llegada de 2026, vuelve ese impulso tan característico de los nuevos comienzos: hacer listas, fijar metas y proponernos vivir mejor.
En ese ejercicio de introspección, mejorar el estatus financiero suele ocupar un lugar prioritario, especialmente cuando se trata de saldar deudas, esas compañeras incómodas que generan estrés y parecen imposibles de eliminar.
Si somos honestos, endeudarse se ha convertido en un mal necesario para muchas personas.
Tal como explica la experta en finanzas Teresa Sánchez, hemos normalizado la deuda hasta el punto de creer que es la única vía para progresar económicamente.
El problema aparece cuando, casi sin darnos cuenta, pasamos de un manejo aparentemente controlado a un sobreendeudamiento que nos aleja del verdadero bienestar financiero y limita nuestra capacidad de construir estabilidad con nuestros propios ingresos.
La buena noticia es que si existe la intención y la disposición, siempre es posible recomponer las finanzas personales. Con un enfoque claro y acciones concretas, el 2026 puede ser el año en el que tomes el control de tus deudas y empieces a avanzar con mayor seguridad.

El primer paso: claridad total sobre tus deudas
Antes de actuar, necesitas entender exactamente dónde estás parado. Para ello, la coach financiera recomienda comenzar con un análisis consciente y ordenado:
1. Clasifica tus deudas según su naturaleza
- Deudas que construyen patrimonio o generan interés compuesto, como una vivienda o una inversión productiva.
- Deudas de consumo, aquellas compras realizadas por impulso, emoción, falta de presupuesto o presión social.
2. Identifica el origen de cada deuda
Determina cuáles pertenecen al sector financiero, al sector informal o a familiares y amigos. Señala cuáles generan intereses, cuáles no y cuál es la cuota mensual de cada una.
3. Ordénalas estratégicamente
Organiza tus deudas de menor a mayor monto y, al mismo tiempo, de mayor a menor tasa de interés. Este ejercicio te dará la base necesaria para decidir por dónde comenzar tu plan de pago y evitar seguir avanzando a ciegas.
No realizar este análisis suele llevar a una sensación constante de estancamiento: pagas, abonas, pero no ves resultados. Sin claridad ni planificación, cada año termina pareciéndose demasiado al anterior.
Acciones inmediatas para empezar a cambiar el rumbo
Una vez analizada tu situación, es momento de pasar a la acción. Estas son algunas medidas que puedes aplicar desde ahora:
Reconocer
Todo cambio empieza por la honestidad. Identifica qué te lleva a endeudarte y deja de colocar la responsabilidad fuera de ti.
Reconocer patrones como el "deuda apalanca deuda" (querer todo de inmediato sin ahorrar ni presupuestar) es clave para romper el ciclo. Salvo emergencias de salud o desastres naturales, la deuda no debería ser la primera opción.
Renegociar
No hay peor diligencia que la que no se hace. Acércate a tus acreedores y renegocia plazos, cuotas o intereses. Muchas instituciones están abiertas a reestructurar pagos si muestras compromiso y una intención clara de cumplir.
Abonar o saldar estratégicamente
Con la información en la mano, decide qué deudas puedes abonar o saldar primero. Elegir correctamente es esencial para generar motivación, liberar carga financiera y lograr resultados sostenibles en el tiempo.
Comenzar 2026 con un plan financiero consciente no significa vivir con restricciones extremas, sino tomar decisiones alineadas con el bienestar que deseas construir.
Salir de deudas es un proceso y este nuevo año puede ser el punto de partida para una relación más sana y equilibrada con tu dinero.
