La Berlinale aplaude la interpretación de Sandra Hüller en el drama histórico "Rose"
Hüller da vida a Rose, una mujer que lleva mucho tiempo haciéndose pasar por un hombre para tener más libertad y sentirse mas segura

Sandra Hüller interpreta a una mujer que simula ser hombre en un drama histórico, 'Rose', ambientado en el siglo XVII e inspirado en hechos reales, un trabajo que le ha valido muchos aplausos a la actriz alemana en la Berlinale, donde el filme se presentó este domingo en la competición oficial.
Tras su nominación al Óscar por 'Anatomía de una caída' ('Anatomie d'une chute', 2023), solo se le había visto en una comedia, pero ahora la actriz tiene cuatro películas rodadas, entre ellas lo nuevo de Alejandro González Iñárritu, 'Digger', junto a Tom Cruise, que llegará en octubre.
Mientras llega esa esperada película, hoy asistió a la presentación de 'Rose', bien recibida en el festival, principalmente por la interpretación de Hüller, que se ha convertido en una seria aspirante al Oso de Plata a mejor interpretación -ya ganó el de mejor actriz en 2006 por 'Réquiem'-.
Hüller da vida a Rose una mujer que lleva mucho tiempo haciéndose pasar por un hombre para tener más libertad y sentirse mas segura. La acción se desarrolla en Alemania tras la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), cuando un soldado llega a un pequeño pueblo a reclamar una granja ya que asegura ser el hijo del propietario fallecido.
En un momento del filme, el personaje de Rose dice "claramente que no tiene el deseo de ser un hombre, solo usa el disfraz para vivir en seguridad y tener una vida propia. Si es mentira, no lo sé ni me importa", afirmó la actriz en una rueda de prensa al ser preguntada sobre si en realidad su personaje es homosexual.
Pero, como apuntó el director del filme, el austríaco Markus Schleinzer, la película está inspirada en hechos reales, concretamente en la última ejecución en Alemania de una mujer por sodomía.
"Un amigo historiador me llamó para felicitarme por mi cumpleaños y me contó que estaba trabajando en la historia criminal de una mujer ejecutada hace 250 años exactamente el día de mi cumpleaños", explicó el director, quien sintió curiosidad por el tema y comenzó a investigar.
Y descubrió que el siglo XVII había muchas mujeres en Alemania y otros países, unas 300 según sus datos, que vestían con pantalones y ropa masculina para escapar a matrimonios forzados, tener más libertad o protegerse ante posibles ataques y violaciones.
Sea cual fuera su razón para hacerlo, Schleinzer se preguntó si habrían logrado su objetivo, la libertad que buscaban.
Filme en blanco y negro
"Hoy en día apenas conocemos a esas mujeres, solo por los sumarios judiciales, pero seguro que hubo muchos más casos", explicó.
Y aunque actualmente se ha evolucionado mucho en la libertad de las personas, hay muchas que por su sexualidad "vuelven a ser atacadas", apuntó Hüller.
Mientras que Schleinzer señaló que él, como persona queer, considera que "tenemos que llegar a la idea de que todos somos queer, será el momento en el que habremos conseguido la libertad necesaria para ser lo que queramos ser y amemos a quien queramos".
Esa libertad es la que busca Rose en un filme rodado en blanco y negro porque el director quería que la atención se prestara a la historia y los personajes y no a los trajes, además de para evitar que el rojo de la sangre aumentara en exceso el dramatismo.


EFE