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Nathalie Peña Comas y la voz como instrumento

La cantante y actriz transmite la intención del compositor y del personaje a través de una técnica rigurosa que no se impone a la fuerza, ejercida con gracia y sutileza

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Nathalie Peña Comas y la voz como instrumento
Nathalie Peña Comas es una destacada soprano dominicana cuya carrera es fruto de la disciplina y la perseverancia. (FUENTE EXTERNA)

Nathalie Peña Comas ha construido su carrera como soprano a fuerza de trabajo y constancia. Entre escenarios internacionales y regresos puntuales a la República Dominicana, su nombre circula respaldado por una práctica continua y un vínculo persistente con la música.

A los ocho años, su madre la inscribió junto a sus dos hermanas en una escuela para aprender a tocar instrumentos.

Comenzó con la flauta dulce, pasó luego a la flauta travesera y, más tarde, al piano. La música se fue instalando como un hábito cotidiano hasta que, a los catorce años, participó en el coro de la ópera La traviata.

Estar en escena —rodeada de la orquesta, vestuarios, luces y voces— fue una experiencia reveladora. En ese momento supo que ese era su lugar. Poco después recibió la opinión de una maestra que le indicó que no reunía las condiciones para ser cantante lírica. El canto, su pasión, quedó postergado, pero no abandonado.

Partió a Austria a estudiar piano. Aprendió alemán con rapidez y atravesó un exigente proceso de admisión. Ingresó como pianista, pero la voz regresó por una vía lateral: una mención en Dirección Coral, como parte de su formación, la condujo de nuevo al canto.

Allí, una profesora reconoció en su timbre y en su extensión vocal un potencial que otros no habían advertido y la preparó para presentarse al examen de admisión para canto solista. En esa ocasión se presentaron 172 candidatos de todo el mundo; fue seleccionada entre las 16 plazas disponibles.

En ese recorrido, Peña Comas se consolidó como pianista y cantante lírica. La ópera, ese género total donde la voz se funde con el cuerpo, la emoción y el teatro, ocupó el centro.

Desde 2017 también ha construido una discografía diversa que abarca música sacra y de Navidad, obras de autores dominicanos, repertorio popular y folclore latinoamericano; su álbum Alta Gracia recibió una nominación al Latin Grammy como Mejor Álbum Clásico.

En escena, Nathalie se define como cantante y actriz. Desde ahí, transmite la intención del compositor y del personaje a través de una técnica rigurosa que no se impone a la fuerza, ejercida con gracia y sutileza. Su instrumento más potente es la voz, trabajada a pulso, con disciplina, oído y rigor.

Para ella, la música es una forma de medicina del alma, y la voz tiene esa capacidad de despertar la emoción, de hacernos sentir algo hermoso. La concibe como algo casi mágico, porque nace del cuerpo y se proyecta directamente hacia el corazón.

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Abogada especialista en derecho administrativo, entusiasta de la cultura y la palabra escrita.