VIDEO | El profundo amor por el mar le da vida al Carnaval de Río San Juan
Desde pequeños, los niños crecen con la tradición de esta manifestación cultural que tiene lugar en la laguna Gri Gri
En Río San Juan, en la costa norte del país, el carnaval sale literalmente del agua y cobra vida. Entre febrero y marzo, la Laguna Gri Gri se convierte en el escenario para que una decena de comparsas desfilen en botes para todo el pueblo que se aglomera en los alrededores.
Unas 16 comparsas que representan calamares gigantes, caballitos de mar, langostas, peces, compuestas por niños y jóvenes celebraron su identidad con el carnavarengue, un evento de cuatro días que tiene lugar desde 1997 en Río San Juan, y al que acuden cientos de personas, desde los locales, los riosanjuaneros ausentes, visitantes de otras provincias y extranjeros.
La fenecida Fidelina José de Báez, figura clave y cofundadora del Carnavarengue en Río San Juan y el arquitecto Persio Checo, impulsaron el único carnaval marino del mundo.
El pasado domingo 22 de marzo se celebró el cierre del carnavarengue, que tuvo como artista invitado a Wason Brazobán, junto con el desfile de la reina y las comparsas. La actividad, que se monta dentro de la laguna, se dio pese a la prolongada lluvia del día anterior.
La juventud se integra
También llamado carnamar, todas las comparsas integran color, fantasía, coreografía y, sobre todo, toda la creatividad de la fauna marina.
Ángel Sánchez, organizador del Carnavarengue y uno de sus mayores impulsores en la actualidad, dice que esta expresión artística es una fusión de carnaval y merengue que este 2026 celebró su edición número 28.
Narra que todo comenzó en 1995, cuando el empresario Luis Medrano montó una tarima en la Laguna Gri Gri. Un año después, la comunidad dijo -ahí es que queremos nuestro carnaval-. Así nació una tradición que hoy presume de tener un escenario único en el mundo.
Comentó que más de 400 jóvenes participaron desde sectores populares como Acapulco, Buenos Aires y Nueva York Chiquito. Niños desde los tres años de edad son guiados por sus tutores a formar parte de una comparsa.
Entre las más famosas que desfilaron están "Surgiendo del océano", con trajes diseñados por Nala Peña y coreografía de Suly Peña; "Mareas en fantasía" de Luis Emilio Bierd, y "Los oceánicos", del artesano Rubiem.
De todos los carnavales dominicanos, ¿por qué el suyo es el mejor? "Autenticidad es la palabra", fue la respuesta de Ángel Sánchez.
"Es algo espectacular lo que se vive en tarima. Es el único escenario mundial dentro de una laguna. Esto es lo que le da la belleza y la calidad del trabajo de nuestros artistas y jóvenes valiosos", declara a este medio.
El carnaval marino de Río San Juan ha ganado tres premios en el Desfile Nacional de Carnaval, pero hay mucho que dar. "Todavía somos un pequeño diamante en bruto en nuestro municipio".

La alcaldía de Río San Juan asume el costo total del presupuesto de cada grupo carnavalero. En este 2026, Lenin Melo, alcalde de este municipio de la provincia costera María Trinidad Sánchez, destinó una suma de RD$2.5 millones de pesos, entregándole los fondos para que creen los trajes, la careta y toda la indumentaria.
Melo, al conversar con Diario Libre, abundó: "Nuestro pueblo se siente totalmente identificado con lo que es el carnavarengue, que celebramos 28 años de esta hermosa manifestación cultural y el pueblo se integra porque sabe que esto nos identifica".
Es un trabajo que se comienza desde hace meses tocando puertas con los ministerios y diferentes instituciones y empresarios, a razón de ser un ayuntamiento pequeño, desde la Presidencia hasta el Ministerio de Turismo.
Esta celebración de cuatro días impacta positivamente a la comunidad, a la familia y a los jóvenes, como una manera de mantenerlos ocupados. "El último día, se celebra el desfile y el concurso de comparsas donde se dan buenos premios y es una forma de seguir motivándolos para que sigan con esa labor", subraya.
El cabildo considera que esto ha traspasado fronteras. Muchos turistas vienen cada año a este encuentro, por igual compueblanos en Europa y Estados Unidos, que reservan sus vuelos para estas fechas.
Vocación por su carnaval
Antes de subir a la tarima de la Laguna Gri-Gri, a dos esquinas, está la casa de la profesora Carmen Estrella. Con solo ver en la acera los disfraces de peces y caballitos de mar de todos los colores o los tridentes, sabemos que estamos frente a una artesana que vive por este carnaval.
Desde finales de los años 90, Estrella ha sido parte esencial de este proceso. Artesana, formadora y creadora, sus trajes nacen desde la salita de su casa (llena de indumentarias del carnaval), con fundas recicladas, plásticos y "todo lo que el mar nos da", menciona en referencia a caracoles, algas, etc.
Carmen trabaja directamente con decenas de niños y jóvenes, alrededor de 50 actualmente, a quienes forma, guía y conecta con la tradición.
Comenta que los calamares son lo que distingue la identidad del carnaval de Río San Juan. Pero cada año se reinventan: tiburones, monstruos marinos, langostas y peces imposibles emergen desde la imaginación colectiva.
A su lado está su vecina, amiga y cómplice, Lourdes Taveras, quien cose las propuestas de las ideas que ella les lleva. Juntas montan hasta 50 disfraces.
Al entrar al hogar de Taveras, en su patio estaban ensayando su baile las niñas del grupo "Las aletas del fuego del Gri Gri". También se preparan a ritmo de la música y la camaradería los muchachos que se iban a transformar en peces.
- Las escamas del pescado rojo con verde se pintaron a mano uno a uno y el body estaba fabricado en poliéster. Sus disfraces se distinguen de otros carnavales de ser más ajustados al cuerpo como base, pero dándole protagonismo a las caretas, las capas y los tridentes o palos.
Un muchachito accedió a ponerse el traje como adelanto a este medio. La motivación y la alegría les brota.
La modista doña Lourdes, con aguja e hilo en la mano, y con la sala llena de materiales, también demostró que el carnaval es una vocación y es su vida, tanto, que los hijos muchas veces no logran entenderlo.
- Al terminar la temporada carnavalesca deben vender, regalar o deshacerse de las creaciones porque no les caben.
"Cada año seguimos con más fe. A nuestros jóvenes les gusta participar, lo disfrutan. Qué pena que se nos fue la inspiración mayor, que era doña Fidelina. Ella hizo que este pedacito de tierra anduviera el mundo entero", declara.
Otra mujer incansable de la organización del carnaval es Marilyn "La bombera", una líder comunitaria que ha llevado a mantener viva esta tradición.
La mayor felicidad de Lourdes, Carmen y Marilyn: ver a sus muchachos del barrio desfilando por todo lo alto en la Laguna Gri-Gri, dejando huellas en el carnaval de Río San Juan.






















Daniela Pujols