Miguel Genao apuesta por la alta costura caribeña con "Chapter II"
Con 18 años de trayectoria, el diseñador presenta una colección que fusiona identidad local, movimiento y una apuesta creativa sin reservas en un escenario cargado de simbolismo

La solemnidad del Teatro Nacional Eduardo Brito se transformó -por una noche- en una pasarela. Un espacio acostumbrado a la música y las artes escénicas abrió sus puertas a la moda dominicana, y lo hizo con la energía de la casa de moda Miguel Genao, que celebra casi dos décadas de carrera.
Bajo el título "Chapter II", los diseñadores de la firma, Miguel Genao y Frank Pérez, presentaron una propuesta de 76 looks que funciona como un puente entre etapas: un recorrido emocional que conecta los inicios de la casa de moda con un presente más sólido, mientras proyecta su visión hacia el futuro.
Todo, atravesado por una identidad caribeña que se siente sofisticada, pero también cercana.
Movimiento, textura y carácter
Desde el primer look quedó claro que no esta era solo una colección, sino una narrativa en movimiento. Las cayenas y la flora local tomaron protagonismo en estampados que se deslizaban sobre túnicas y piezas fluidas, cargadas de identidad.
El hilo conductor fue, precisamente, ese: el movimiento. Vuelos, capas y texturas que parecían cobrar vida, acompañadas por canutillos bordados en caída vertical que evocaban una especie de lluvia, un guiño directo al ADN del diseñador.
En paralelo, el trabajo en el torso femenino sumó fuerza visual con una mezcla de materiales que aportaban estructura, mientras las lágrimas de pedrería -presentes tanto en los looks femeninos como masculinos- añadían dinamismo y brillo.
Los accesorios en esferas de madera introdujeron un giro más urbano, contrastando con la fluidez de las piezas. Y en la propuesta masculina, los volúmenes amplios, hombros caídos y detalles cuidadosamente distribuidos reforzaron esa idea de una colección pensada al milímetro.
El brillo, por su parte, delineó siluetas con precisión, aportando ese toque final que elevó la propuesta.
- En conjunto, "Chapter II" se sintió como una declaración: una moda caribeña que asume riesgos, abraza lo artesanal y se proyecta hacia territorios más cercanos a la alta costura, sin perder su esencia.
Y eso, sobre todo en un escenario como este, no pasó desapercibido.











Anny Abate