Liz McGregor, diseñadora de vestuario: "Quise reconectar a Moana con las artesanías de la Polinesia"
La vestuarista de la versión de acción real de la película de Disney, explica cómo cada tejido, color y estampado de la versión de acción real fue creado junto a artesanos del Pacífico para honrar su cultura

Detrás de la espectacular versión de acción real de Moana hay mucho más que escenarios paradisíacos y efectos visuales.
Uno de los grandes protagonistas de la película es, sin duda, su vestuario: un trabajo que reunió a artesanos, tejedores, talladores y diseñadores de distintas islas del Pacífico para crear un universo visual profundamente conectado con la cultura que inspira la historia.
Y al frente de ese reto estuvo Liz McGregor, diseñadora de vestuario radicada en Nueva Zelanda y de ascendencia tongana, quien asumió la misión de trasladar al cine la identidad de cada personaje sin perder de vista el respeto por las tradiciones polinesias.
Con más de tres décadas de experiencia, McGregor no solo buscó recrear la imagen que millones de espectadores recuerdan de la película animada, sino enriquecerla con elementos auténticos provenientes de las culturas del Pacífico.
El primer paso fue investigar
"Nuestro proceso de investigación fue realmente increíble", explica McGregor. "Vivimos en Auckland, la capital polinesia más grande del mundo, y teníamos una enorme cantidad de recursos a nuestro alcance para inspirarnos".
La diseñadora y su equipo recorrieron museos en Nueva Zelanda, revisaron archivos históricos y viajaron hasta Samoa para conversar con especialistas y curadores textiles. Cada visita les permitió comprender el origen y el significado de las técnicas artesanales que luego llevarían a la pantalla.
"Todo eso, combinado con nuestra propia investigación, nos permitió abordar cada aspecto del trabajo con la dignidad y el respeto cultural que merece", añade.
Vestir a Moana desde sus raíces

Uno de los mayores desafíos fue reinterpretar a Moana, un personaje cuya imagen ya forma parte de la cultura popular.
En lugar de limitarse a reproducir el vestuario animado, McGregor decidió volver a las raíces de la protagonista.
- "Sabía que tomaría como referencia la apariencia de Moana en la película animada, pero quería reconectarla con las artesanías de la Polinesia. Creo que la esencia del personaje sigue presente en cada uno de sus vestuarios, pero también sabía que quería ampliar su guardarropa", explica.
Para conseguirlo, el equipo trabajó con tapa, un tejido tradicional elaborado a partir de la corteza de la morera de papel y decorado manualmente mediante estampados cargados de simbolismo.
En la cultura polinesia, cada figura tiene un significado. En el caso de Moana, los diseños impresos en sus prendas representan su deseo de explorar el mundo más allá de su isla.
"Los motivos de sus tapas reflejan su necesidad de alejarse de su hogar. Están inspirados en la huella de un ave marina sobre la arena justo antes de emprender el vuelo", señala la diseñadora.
Los colores también hablan. Como hija del jefe de la aldea, Moana pertenece a la figura tradicional de la taupou, razón por la cual el rojo está presente en todos sus atuendos, incluida la emblemática faja que los seguidores reconocerán de inmediato.
Incluso algunos detalles fueron tejidos completamente a mano. "Diseñamos la guarda de su falda. Está tejida enteramente a mano por una artista extraordinaria, Rowan Panther, por lo que es una pieza muy especial creada exclusivamente para esta película".
El cambio de Maui también se viste
El vestuario también juega un papel fundamental en la evolución de Maui.
Durante su primera aparición, el personaje luce una imponente armadura tallada que refleja su condición de semidiós y su enorme poder. Sin embargo, cuando Moana lo encuentra siglos después en una isla desierta, su apariencia revela de inmediato cuánto ha cambiado.

"Queríamos presentarlo en el prólogo con algo que reflejara su condición de semidiós y pusiera de manifiesto su fuerza", recuerda McGregor.
Para ello, el artista Guy Moana creó grabados que narran visualmente la historia del personaje y sus múltiples transformaciones. Después, ese esplendor desaparece para dar paso a una sencilla falda elaborada con hojas naturales de ti, una prenda que terminó convirtiéndose en uno de los mayores retos de producción.
"El vestuario de Maui puede parecer el más sencillo de la película, pero en realidad fue el más difícil debido a la falda de hojas de ti. El trabajo de investigación y desarrollo relacionado con las hojas fue extremadamente minucioso".
Cada jornada, un grupo de tejedores confeccionaba tres nuevas faldas completamente a mano para que pudieran rotarse durante el rodaje.
Más de 200 extras y ninguna prenda repetida
El desafío alcanzó otra dimensión cuando llegó el momento de vestir a toda la comunidad de Motunui. Más de 200 extras -entre hombres, mujeres y niños descendientes de pueblos del Pacífico- necesitaban prendas que reflejaran su identidad y, al mismo tiempo, fueran completamente distintas entre sí.
Como la tapa tradicional es un material delicado y poco resistente para una producción cinematográfica, el departamento de vestuario desarrolló una versión especial que conservaba la apariencia artesanal, pero podía lavarse y soportar las exigencias del rodaje.
Gracias a esa innovación fue posible producir miles de metros de este material y confeccionar más de 2,000 piezas de vestuario, todas elaboradas especialmente para la película.
El resultado es un trabajo que va mucho más allá de la estética. Cada tejido, cada estampado y cada adorno funcionan como una extensión de la historia y de la identidad de sus personajes.
En la nueva Moana, el vestuario no solo viste a los protagonistas: también preserva tradiciones, honra el trabajo artesanal del Pacífico y demuestra que, cuando la autenticidad guía el proceso creativo, cada detalle puede convertirse en una poderosa forma de contar historias.
